El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, firmó una Orden Ejecutiva que declara una emergencia nacional y establece un mecanismo para imponer aranceles a bienes provenientes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba. La medida busca, según la Casa Blanca, proteger la seguridad nacional y los objetivos de política exterior frente a acciones atribuidas al gobierno cubano.
La Orden crea un sistema arancelario que permite aplicar tarifas adicionales a importaciones de cualquier nación que proporcione petróleo a la isla, ya sea de manera directa o indirecta. El documento faculta al Secretario de Estado y al Secretario de Comercio a emitir reglas, lineamientos y acciones necesarias para implementar el esquema. El presidente podrá modificar la Orden si Cuba o los países involucrados adoptan medidas consideradas significativas para reducir la amenaza o alinearse con los objetivos estadounidenses.
La administración Trump sostiene que el gobierno cubano mantiene vínculos con actores hostiles y estructuras de inteligencia extranjeras. Entre los señalamientos incluidos en la Orden se menciona la presencia en Cuba de instalaciones de inteligencia rusas, el presunto resguardo a organizaciones catalogadas por Estados Unidos como terroristas y el apoyo a gobiernos adversarios en el hemisferio occidental. La Casa Blanca argumenta que estas acciones representan una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional.
La medida se enmarca en la continuidad de la política hacia Cuba aplicada durante el primer mandato de Trump, que incluyó la reversión de flexibilizaciones implementadas por la administración anterior, restricciones parciales de viaje para ciudadanos cubanos y un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional firmado en 2025 para reforzar la postura estadounidense. La Casa Blanca también ha vinculado estas decisiones con acciones recientes en otros escenarios internacionales, como operaciones autorizadas contra infraestructura nuclear en Irán y medidas dirigidas a presionar al gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela.
Con la nueva Orden Ejecutiva, la administración busca ampliar las herramientas de presión económica sobre Cuba y sobre los países que mantengan vínculos energéticos con la isla, en un contexto de tensiones regionales y de redefinición de prioridades en materia de seguridad y política exterior.

