Los Astros encontraron, al menos por una tarde, la versión que habían perdido durante semanas. Con una actuación dominante de Spencer Arrighetti, el poder oportuno de Christian Walker y la consistencia ofensiva de Yordan Álvarez, Houston venció 7-4 a los Yankees en el Daikin Park y puso fin a una racha de seis derrotas, apenas su quinta victoria en los últimos 20 juegos.
Arrighetti fue el eje del respiro. El derecho consiguió su tercera victoria consecutiva al trabajar siete entradas de una sola carrera, igualando la salida más larga de un lanzador de Houston en la temporada. El único daño llegó con un jonrón de Aaron Judge en el sexto inning, justo en su cumpleaños 34, un detalle que no alteró el control que el abridor mantuvo durante toda la tarde. Con esta actuación, Arrighetti mejoró a 3-0 con efectividad de 2.00 en 18 entradas desde que fue llamado de Triple-A.
La ofensiva respondió desde el inicio. Walker abrió el marcador con un jonrón de dos carreras en el primer inning y volvió a producir en el quinto con un doble que empujó otras dos. El mexicano Isaac Paredes amplió la ventaja con un cuadrangular de dos rayitas en el tercer episodio, un batazo que golpeó el poste de foul del jardín izquierdo y dejó sin reacción al pitcheo neoyorquino.
Yordan Álvarez, mientras tanto, mantuvo su ritmo imparable. Se fue de 4-2 con dos carreras anotadas y elevó su OPS, líder en MLB, a 1.220. Su presencia en el corazón del orden sigue siendo el punto más estable de una ofensiva que ha batallado por encontrar consistencia.
La victoria también reafirma la apuesta de los Astros por Arrighetti, quien se ha convertido en una pieza inesperadamente confiable. Desde su llegada a Houston en 2024, el derecho ha revitalizado su carrera al punto de ganar el Regreso del Año y el Cy Young de la Liga Nacional, y el club lo respaldó con una extensión de un año por 27 millones de dólares con opción para 2028.
Houston cierra la serie con un triunfo que no borra sus problemas recientes, pero sí ofrece una señal clara: cuando su pitcheo abre camino y sus bateadores de poder conectan, sigue siendo un equipo capaz de competir con cualquiera.

