En Michoacán se ha detectado un aumento sostenido en fraudes relacionados con la renta de casas y departamentos, una modalidad en la que personas se hacen pasar por propietarios de inmuebles para obtener depósitos, adelantos o documentos personales de sus víctimas. De acuerdo con reportes de la Fiscalía General del Estado, este esquema se ha convertido en una práctica recurrente que afecta tanto a inquilinos como a dueños legítimos, quienes descubren el engaño cuando los estafadores ya han desaparecido.
La modalidad consiste en ofrecer viviendas que no pertenecen a los supuestos arrendadores, utilizando fotografías reales obtenidas de internet o de anuncios antiguos. Las víctimas realizan depósitos para “apartar” el inmueble o entregan documentación personal sin verificar la identidad del oferente. En varios casos, el fraude se descubre cuando aparece el verdadero propietario o cuando el supuesto arrendador deja de responder.
Ciudadanos consultados coinciden en que la falta de verificación es el punto más vulnerable del proceso. Entre las recomendaciones más reiteradas se encuentran exigir documentos oficiales y comprobar la propiedad ante un notario. “Pedir credenciales, escrituras y un contrato formal es indispensable”, señaló uno de los trabajadores entrevistados. Otro afectado advirtió: “Conocer al dueño real es clave; muchas veces rentamos una casa y luego aparece el verdadero propietario. Ahí empiezan los problemas”.
La alerta se extiende a estudiantes, familias y trabajadores que buscan vivienda en zonas urbanas del estado, donde los anuncios falsos se difunden principalmente en redes sociales y plataformas de compraventa. Las autoridades recomiendan no realizar depósitos sin visitar físicamente el inmueble, desconfiar de precios demasiado bajos y evitar entregar documentos personales sin certeza del trato. También sugieren consultar el Registro Público de la Propiedad para verificar quién es el dueño legal del inmueble.
El incremento de estos fraudes ha generado preocupación entre organizaciones ciudadanas y autoridades locales, que llaman a reforzar la prevención y a denunciar cualquier intento de estafa. La recomendación central es no ceder ante la presión de pagos urgentes y verificar cada dato antes de comprometer dinero o información personal.

