Durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso, el presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, solicitó públicamente la separación del senador Adán Augusto López Hernández de su cargo, argumentando presuntos vínculos con el crimen organizado. En su intervención, Moreno afirmó que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra diversos políticos de Morena, incluyendo al ex gobernador de Tabasco.
El dirigente priista señaló que, a diferencia de López Hernández, no enfrenta acusaciones relacionadas con atentados contra la paz pública ni con la protección de grupos delictivos. Aseguró que ningún funcionario bajo su administración tuvo relación con organizaciones criminales, y que las denuncias interpuestas buscan esclarecer responsabilidades en el marco del sistema legal.
Moreno sostuvo que su postura no responde a intereses personales ni partidistas, sino a preocupaciones sobre el estado del régimen democrático en el país. En ese sentido, instó a los legisladores de Morena a no utilizar el aparato gubernamental para silenciar a la oposición, y reiteró que las denuncias también han sido presentadas ante instancias internacionales.
Durante el debate, legisladores como Alfonso Ramírez Cuéllar y Leonel Godoy respondieron con ironía a las acusaciones, lo que llevó a Moreno a calificar el tema como un asunto de alta gravedad para el país. En su intervención, el senador del PRI hizo referencia a cifras de violencia, desapariciones y muertes por la pandemia, y afirmó que continuará denunciando lo que considera prácticas que afectan la legalidad y la gobernabilidad.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía y a los integrantes del Congreso a cerrar filas para evitar que los señalamientos queden sin respuesta institucional. La discusión se enmarca en un contexto de creciente polarización política y de cuestionamientos sobre la relación entre actores públicos y organizaciones delictivas.

