Tras las lluvias registradas recientemente en la capital michoacana, brigadas de la Secretaría de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Morelia realizaron intervenciones en zonas prioritarias para retirar basura y desechos acumulados, con el objetivo de evitar bloqueos en los sistemas de drenaje y reducir riesgos para la población.
El titular de la dependencia, Netzahualcóyotl Vázquez Vargas, informó que la instrucción del presidente municipal, Alfonso Martínez Alcázar, fue activar de inmediato los equipos de limpieza tras las precipitaciones, atendiendo reportes ciudadanos y realizando labores de saneamiento en vialidades afectadas.
Entre los puntos intervenidos se encuentran el libramiento entre la salida a Salamanca y el Estadio Morelos, la avenida Camelinas, el boulevard García León, el Dren Barajas y el Dren Ocolusen. En estos sitios, el personal municipal ejecutó tareas de limpieza manual y con herramientas especializadas para retirar residuos sólidos arrastrados por la corriente pluvial.
La acumulación de basura en infraestructura hidráulica urbana ha sido señalada por especialistas como un factor recurrente en los encharcamientos y desbordamientos que afectan a colonias vulnerables. Aunque el gobierno local mantiene brigadas activas, el problema persiste en zonas donde no se han implementado medidas estructurales de prevención.
Vázquez Vargas reiteró que el Ayuntamiento se mantiene atento a los reportes de la ciudadanía, y puso a disposición los números de emergencia 443 113 5000 y 443 369 7221 para canalizar solicitudes de apoyo. Sin embargo, no se precisó si existe un plan integral de mantenimiento preventivo ni si se contempla la actualización de los sistemas de drenaje ante el incremento de eventos climáticos extremos.
La intervención posterior a las lluvias ha sido constante en los últimos años, pero organizaciones vecinales han cuestionado la falta de acciones anticipadas que reduzcan la vulnerabilidad de las zonas habitacionales. El episodio reciente vuelve a colocar en la agenda pública la necesidad de revisar el modelo de gestión urbana frente a fenómenos meteorológicos cada vez más intensos.

