El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno, emitió un posicionamiento en el que acusó al partido en el gobierno de proteger a actores políticos presuntamente vinculados con el crimen organizado. En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, el dirigente aseguró que su partido no permitirá que dichos señalamientos queden sin respuesta institucional.
Moreno, también senador, afirmó que el PRI está comprometido con la defensa de la justicia, la verdad y el honor nacional. En ese sentido, señaló que su postura no responde a una posición personal, sino a una convicción partidista orientada a enfrentar lo que considera desviaciones del poder. El mensaje se dio tras su participación en un debate en el Senado, donde recibió comentarios favorables por parte de sus seguidores.
El dirigente tricolor sostuvo que el actual gobierno busca que la ciudadanía olvide hechos relacionados con corrupción y abuso de poder. En contraste, afirmó que su partido está dispuesto a señalar lo que considera perjudicial para el país, y a actuar con firmeza frente a lo que otros actores políticos prefieren omitir.
Moreno reiteró que el PRI se presenta como una fuerza política que, según su visión, respeta la democracia, las instituciones y el Estado de derecho cuando ejerce funciones de gobierno. En su mensaje, llamó a dejar de lado la pasividad y a asumir una postura activa frente a lo que calificó como desviaciones del poder.
El pronunciamiento se enmarca en un contexto de confrontación política entre partidos, en el que se han intensificado los señalamientos sobre presuntos vínculos entre actores públicos y organizaciones delictivas. Hasta el momento, no se han presentado pruebas documentales por parte del PRI que sustenten las acusaciones formuladas por su dirigente.
El llamado de Moreno incluye una invitación a la militancia priista a mantener una postura firme y a participar activamente en la defensa de lo que considera principios fundamentales para el país. El mensaje concluye con la afirmación de que el PRI continuará su labor política “sin miedo”, en un contexto que, según el dirigente, exige carácter y determinación.

