El dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia Reyes, expuso en transmisión pública una serie de hechos que, según su declaración, reflejan el nivel de violencia en comunidades de la sierra de Michoacán, así como amenazas directas en su contra, en un contexto que vinculó con la operación de grupos en la región.
Valencia relató el asesinato de un joven que meses antes participó en la denominada “tribuna del pueblo”. De acuerdo con su dicho, la víctima fue atacada mientras circulaba en motocicleta. El dirigente vinculó este hecho con la presencia de actores que, afirmó, operan en la zona serrana.
En su exposición, identificó a dos personas a quienes atribuyó agresiones y amenazas: Juan Parra, conocido como “el Parra” o “el apá”, y Ernesto Rafael González Cepeda, señalado como “Sierra Uno”. Según Valencia, jóvenes desplazados que acudieron a denunciar su situación expusieron actos de tortura, entre ellos la mutilación de uñas. Indicó que algunos de ellos abandonaron el estado y otros permanecen en Morelia en condición de resguardo. “Para que vean que Morelia ya no es un refugio seguro”, declaró.
El dirigente priista afirmó que González Cepeda, durante una reunión, habría expresado que “a más tardar en 15 días” lo matarían. Valencia interpretó esa afirmación como un intento de anticipar o desviar responsabilidades en caso de un atentado en su contra. “No seas pendejo, cierra la boca. Te van a echar la culpa a ti de lo que me pase”, citó.
Agregó que personas cercanas al señalado le han proporcionado información sobre sus movimientos, aunque reconoció que no ha sido localizado. “La sierra es muy grande”, dijo. También informó que mantiene una recompensa de “200 euros” para quien aporte datos que conduzcan a su captura.
Valencia sostuvo que posee información sobre otros actores vinculados a estos hechos, pero señaló que integrantes de colectivos ambientalistas le han pedido no difundir ciertos materiales por temor a represalias. Indicó que cuenta con medidas de seguridad y que su equipo da seguimiento a los desplazamientos del presunto implicado. “A veces baja a la ciudad, lo tengo ubicadísimo”, afirmó.
En su posicionamiento, el dirigente del PRI planteó que el riesgo en su contra no se limita a los nombres señalados y apuntó a la posible participación de actores de mayor nivel. “Es demasiado bajo su nivel como para que alguien así me llegue a mí. Hay niveles para todo, incluso para hacer daño”, expresó.
Las declaraciones se dan en un contexto de denuncias públicas sobre desplazamiento forzado y violencia en zonas rurales de Michoacán, sin que hasta el momento se haya informado de investigaciones oficiales relacionadas con los señalamientos expuestos por el dirigente partidista.

