En una sesión marcada por la confrontación ideológica y el debate técnico, el Grupo Parlamentario del PRI votó en contra del dictamen que expide la Ley de Ingresos de la Federación para el Ejercicio Fiscal 2026, al considerar que la propuesta oficialista lastima a los sectores más vulnerables, incrementa la deuda pública, reduce el margen fiscal y debilita la confianza empresarial.
Desde la tribuna, el diputado Emilio Suárez Licona fijó el posicionamiento de su bancada, subrayando que México requiere una reforma fiscal equitativa, redistributiva y federalista, no ajustes derivados de urgencias recaudatorias. “No basta con parches fiscales, se necesita una transformación estructural de las finanzas públicas”, afirmó.
El legislador cuestionó las proyecciones económicas del dictamen, que estiman un crecimiento de entre 1.8 y 2.8 por ciento, cifra que contrasta con el pronóstico del Fondo Monetario Internacional, que prevé apenas un 1.5 por ciento. “México crecerá solo 1 por ciento este año, mientras América Latina alcanza el 2 por ciento y Europa el 3 por ciento. Además, se sobreestima la producción petrolera en 1.8 millones de barriles diarios, cuando el ajuste vigente la sitúa en 1.5 millones”, advirtió.
Suárez Licona denunció que se promovió una reforma a la Ley Aduanera con fines recaudatorios, sin atacar el huachicol fiscal de alto nivel, que representó un desfalco de 600 mil millones de pesos. También criticó la eliminación de figuras de amparo para acelerar cobros y el endurecimiento de sanciones fiscales contra contribuyentes cumplidos, lo que, a su juicio, mina la confianza en el sistema tributario.
Pese a las promesas de no crear nuevos impuestos, el PRI acusó que se aprobaron bajo el argumento de salud pública, afectando productos de consumo cotidiano. En cuanto al gasto público, este crecerá 5.9 por ciento en términos reales, alcanzando los 10.11 billones de pesos, mientras los ingresos avanzan a menor ritmo. Se autoriza una deuda de 1.7 billones de pesos, lo que representa un incremento de casi 2 por ciento respecto a 2025.
“De mantenerse esta tendencia, los gobiernos de Morena habrán duplicado la deuda histórica del país. Cada mexicano deberá 153 mil pesos, y eso se debe a las decisiones del sexenio pasado”, concluyó Suárez Licona.
En la discusión en lo general, el diputado Christian Castro reiteró que el Paquete Económico 2026 apuesta por el endeudamiento, al prever un financiamiento por 1 billón 780 mil millones de pesos. Recordó que el PRI presentó una propuesta alternativa sin nuevos impuestos ni deuda adicional, que resigna 327 mil millones de pesos de partidas excesivas o ineficientes para fortalecer sectores prioritarios como salud, educación, seguridad y apoyos económicos.
Entre los ajustes planteados por el PRI, se incluyen reducciones al presupuesto de la Secretaría de la Defensa Nacional, de Energía, al fideicomiso del Fobaproa, al proyecto del Tren Maya y a la refinería de Dos Bocas. “No se trata de ajustar a la ciudadanía, sino de priorizar el gasto público con sentido social y visión de futuro”, puntualizó.
La diputada Ana Isabel González calificó el paquete fiscal como una oportunidad desperdiciada para construir una política económica justa y centrada en el bienestar de las familias mexicanas. Criticó el enfoque recaudatorio que incluye incrementos en impuestos a productos básicos y rubros culturales como el acceso a museos. “Le están pegando directamente al bolsillo de las y los mexicanos, especialmente a quienes ya enfrentan dificultades para llegar a fin de mes”, señaló.
Durante la discusión en lo particular, las y los integrantes del PRI presentaron 45 reservas, todas rechazadas por la mayoría oficialista. La bancada tricolor cerró filas en contra de la Ley de Ingresos 2026, denunciando que ignora los verdaderos focos de evasión y compromete la estabilidad económica del país. El debate continúa ahora en el Senado.

