El representante del PRI ante el órgano electoral, Arturo Alejandro Bribiesca Bribiesca, fijó la postura del Comité Nacional frente a la reciente designación de tres nuevos integrantes del Consejo Nacional Electoral, decisión que calificó como una imposición que profundiza el control del gobierno federal sobre la estructura encargada de garantizar la equidad en los comicios.
Bribiesca señaló que los nombramientos de Frida Denisse Gómez Puga, Blanca Yassahara Cruz García y Arturo Manuel Chávez López mantienen una línea alineada al oficialismo. Reconoció la trayectoria de las dos consejeras, pero cuestionó de manera directa el perfil de Chávez López, a quien describió como un funcionario sin experiencia suficiente en materia electoral. “Era juez de taller de gráficos. Su experiencia en la materia impide las colas. Echa la boca, la trampa”, afirmó al subrayar que su designación responde a intereses del gobierno.
El representante priista sostuvo que el Instituto Nacional Electoral ya se encontraba “apostado por Morena” desde designaciones anteriores, aunque algunos consejeros habían intentado mantener posiciones más autónomas. Recordó la salida de Jaime Rivera y destacó su defensa de la democracia.
Bribiesca afirmó que la imposición de nuevos consejeros “rompe la esencia del árbitro electoral”, un órgano que nació de la desconfianza para garantizar certeza. Advirtió que un árbitro dependiente de quien compite “pierde credibilidad y pone en riesgo la equidad de toda la elección”. Subrayó que la autonomía constitucional no es un capricho, sino un mecanismo para evitar abusos de poder.
Aseguró que la designación convierte al órgano electoral en un espacio de consignas y no en una instancia técnica. Señaló que el gobierno ya influía en decisiones previas y comparó la situación con lo que ocurre en la sala superior del Tribunal Electoral.
El representante alertó que este escenario abre la puerta a elecciones inequitativas y debilita la confianza ciudadana. Recordó que en la elección pasada 40 millones de personas decidieron no votar, cifra que interpretó como un rechazo generalizado a las opciones en la boleta. “Hubo más personas que rechazaron a los candidatos que quienes votaron por quien gobierna”, afirmó.
Bribiesca reiteró que el PRI mantendrá una postura firme frente a lo que considera una “corrupción real” en el proceso de designación, aunque reconoció que el partido también acompaña decisiones cuando así lo considera necesario. Concluyó que el tricolor seguirá defendiendo a sus militantes y municipios ante lo que calificó como un deterioro institucional del sistema electoral.

