La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) presentó el “Paquete Económico 2026”, en el que se establecen medidas fiscales orientadas a fortalecer la recaudación tributaria sin modificar las tasas generales del impuesto sobre la renta ni del impuesto al valor agregado. Sin embargo, el documento oficial incluye disposiciones que generan presiones fiscales selectivas sobre ciertos sectores de la población y del sistema financiero.
El proyecto, entregado a la Cámara de Diputados el 8 de septiembre de 2025, contempla ingresos totales por 8.7 billones de pesos, con una recaudación tributaria equivalente al 15.1% del Producto Interno Bruto (PIB). La SHCP informó que este nivel representa un máximo histórico, alcanzado sin la creación de nuevos impuestos ni el incremento de los existentes en términos generales.
Entre las medidas específicas, se destaca el aumento en la carga fiscal sobre productos con alto contenido calórico, como bebidas azucaradas y alimentos procesados. Esta política, según el documento, busca contribuir a la salud pública y a la justicia fiscal. La aplicación de estos impuestos afecta principalmente a consumidores de ingresos bajos y medios, quienes destinan una proporción significativa de sus recursos a productos de consumo básico.
Además, el Paquete Económico 2026 propone la eliminación de la deducción fiscal correspondiente al pago de cuotas al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). Esta medida impacta directamente a las instituciones financieras, que hasta ahora podían deducir dichos pagos como parte de sus obligaciones fiscales. La modificación podría reducir los márgenes operativos de los bancos y generar ajustes en las condiciones ofrecidas a sus clientes.
El documento también señala que no se contemplan estímulos fiscales adicionales para las clases medias que no están incorporadas en los programas sociales prioritarios. Aunque no se les retiran beneficios existentes, la ausencia de nuevos apoyos o deducciones específicas implica una presión indirecta sobre este segmento de la población, que no recibe transferencias directas ni subsidios federales.
La SHCP indicó que el enfoque del Paquete Económico 2026 responde a una política de ingresos con sentido social, orientada a garantizar estabilidad financiera y desarrollo incluyente. No obstante, los efectos diferenciados de las medidas fiscales generan preocupaciones entre analistas y representantes del sector privado, quienes han solicitado mayor claridad sobre los mecanismos de compensación para los grupos no beneficiados.
El documento oficial no incluye declaraciones individuales de funcionarios, pero atribuye las decisiones al Gobierno de México y a la Secretaría de Hacienda. En el texto se afirma que “la política de ingresos se diseña con base en criterios de justicia fiscal, salud pública y sostenibilidad financiera”.
El Paquete Económico 2026 será discutido en comisiones legislativas durante las próximas semanas. Se prevé que las medidas fiscales selectivas sean objeto de análisis por parte de legisladores, representantes empresariales y organizaciones civiles, en el marco del proceso de aprobación del Presupuesto de Egresos y la Ley de Ingresos para el próximo ejercicio fiscal.
Cierre:
Las disposiciones fiscales contenidas en el Paquete Económico 2026 reflejan una estrategia de consolidación financiera que prioriza el gasto social y la inversión pública. Sin embargo, las medidas selectivas en materia tributaria generan impactos diferenciados que afectan a consumidores de productos gravados, instituciones bancarias y sectores no cubiertos por programas federales, lo que plantea desafíos en términos de equidad fiscal y sostenibilidad económica

