Durante la inauguración del Foro de Impacto Social 2026 de la Confederación Patronal de la República Mexicana, el representante empresarial Juan José Sierra Álvarez sostuvo que la responsabilidad social dejó de ser un elemento complementario para convertirse en un factor vinculado directamente con la rentabilidad y la competitividad de las empresas.
En su mensaje, afirmó que “una empresa que no invierte en su gente, que no construye confianza, que no fortalece su entorno, es una empresa que pierde competitividad”, al presentar la Responsabilidad Social Empresarial como una estrategia que, según datos expuestos en el foro, puede generar hasta 23 por ciento más rentabilidad y superar el comportamiento del mercado entre 3 y 6 por ciento anual en organizaciones con desempeño en criterios ambientales, sociales y de gobernanza.
El posicionamiento plantea un cambio en el enfoque empresarial al señalar que el impacto social debe entenderse como una inversión estratégica con retorno, dejando atrás su carácter voluntario. Bajo esta lógica, se destacó que el foro busca pasar de la exposición conceptual a la presentación de “experiencias reales”, con el objetivo de incidir en decisiones corporativas.
Como parte de la agenda, se anunció la presentación del Ranking de Conciliación Trabajo-Familia, mecanismo orientado a identificar a empresas que implementan políticas para equilibrar la vida laboral y personal. De acuerdo con lo expuesto, este tipo de prácticas incide en la productividad y en la atracción de talento, además de posicionar a las organizaciones en entornos de mayor competitividad.
El dirigente empresarial señaló que México requiere no solo crecimiento económico, sino también cohesión social, y planteó que el desarrollo sostenible depende de condiciones estructurales como seguridad, disponibilidad energética y certeza jurídica, así como de la participación de empresas con compromiso hacia su entorno.
En el foro también se abordarán temas relacionados con gobernanza, transparencia, uso de tecnología e inteligencia artificial en el trabajo, así como el papel de las empresas en la construcción de comunidades con mayores oportunidades. En ese contexto, se advirtió que las decisiones empresariales deberán considerar efectos de largo plazo, al señalar la necesidad de “pensar en las futuras generaciones”.
El mensaje concluyó con la declaratoria formal de apertura del foro, bajo la premisa de que las empresas deben generar valor económico, humano y ambiental, en un entorno donde el sector privado plantea que su permanencia en el mercado estará condicionada por su capacidad de integrar criterios sociales en su operación.

