Construcción e hipotecas: el sector cierra 2025 con señales mixtas y entra a 2026 con un repunte condicionado al gasto público

by Enlace Noticias

El sector de la construcción cerró 2025 con una base de 4.7 millones de trabajadores, una ligera reducción anual y un retroceso en la formalidad, que pasó de 39.5% a 37.5%. Aun así, el último trimestre mostró un cambio de tendencia con un crecimiento anual de 2.3% en el empleo, mientras los costos de insumos aumentaron 3.9% en promedio. El comportamiento confirma un año de ajuste, pero también un punto de inflexión hacia 2026.

Las proyecciones para el nuevo año apuntan a un repunte sostenido por el incremento del gasto público en infraestructura, que crecería 10.9% en términos reales y podría superar los 650 mil millones de pesos. La edificación residencial también se perfila como un motor relevante, en un entorno financiero más favorable con tasas de interés cercanas al 10% para el crédito al sector. El escenario permitiría que la construcción retome el crecimiento, siempre que los proyectos de inversión y las políticas públicas se ejecuten conforme a lo previsto.

En el mercado hipotecario, 2025 fue un año de ajuste. El número de créditos cayó 0.5% y el monto total colocado se contrajo 2.9% en términos reales. La banca comercial redujo su actividad 5.2% en créditos y 8% en monto, mientras el Infonavit avanzó 2.4% en número de créditos y 4.6% en monto, consolidándose como el principal financiador de vivienda. La oferta mostró un repunte significativo: el registro de proyectos creció 67.1% y el inventario aumentó 34.6% hasta 269 mil unidades, principalmente de interés social. Los precios de la vivienda cerraron con una variación de 8.9%, reflejando una reactivación tras la desaceleración previa.

La concentración regional del mercado se mantuvo: Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León acumularon 41.3% de los créditos, cifra que sube a 52.7% al incluir Querétaro y Guanajuato. En monto, estas entidades concentran más del 53% del total, con créditos promedio de 2.5 millones de pesos a nivel nacional y superiores a 3 millones en los mercados más dinámicos. El empleo formal y los precios de la vivienda refuerzan estas brechas, con crecimientos de hasta 8% en algunas entidades y aumentos de precios superiores a 12% en zonas turísticas como Quintana Roo y Baja California Sur.

El análisis de riesgo muestra una diferencia estructural entre la banca comercial y el Infonavit. Mientras la morosidad bancaria se mantiene alrededor de 3%, el Instituto registra niveles superiores al 17%, alcanzando 21.1% al cierre de 2025. Este comportamiento responde a su modelo operativo, que prioriza la permanencia de los trabajadores en sus viviendas mediante prórrogas, flexibilización de pagos y cobranza social. Estos mecanismos han evitado un deterioro masivo de la cartera, pero plantean el reto de equilibrar la función social con la sostenibilidad financiera.

El gasto público en infraestructura será el principal motor de recuperación en 2026. Tras dos años de recortes, el Presupuesto de Egresos aumenta de 11.0 a 11.7 billones de pesos, con un crecimiento de 10.9% en obra pública. En 2025, la caída de 12.7% en infraestructura provocó una contracción de más de 22% en el PIB de Obra Civil, una de las mayores en décadas. Para 2026, se anticipa un cambio de tendencia impulsado por 431 mil millones de pesos en inversión pública en energía y transporte, con asignaciones cercanas a 280 mil millones en el sector energético y 200 mil millones en transporte.

El sector construcción entra así a 2026 con un escenario de recuperación posible, pero condicionado a la ejecución efectiva del gasto público, la consolidación del mercado hipotecario y la capacidad de equilibrar crecimiento con estabilidad financiera.

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