La Comisión Permanente del Congreso de la Unión abrió un nuevo capítulo en la confrontación política por el operativo realizado en Chihuahua con participación de agentes extranjeros. Diputadas y diputados de Morena fijaron postura en tribuna y señalaron presuntas violaciones a la soberanía nacional, omisiones institucionales y falta de resultados en materia de seguridad pública por parte del gobierno estatal.
La primera intervención estuvo a cargo de la diputada Estela Carina Piceno Navarro, quien advirtió que la soberanía nacional “no puede vulnerarse bajo ningún pretexto”. Expuso que, según declaraciones de la Fiscalía Estatal, cuatro agentes estadounidenses participaron encubiertos en un operativo en territorio mexicano sin acreditación oficial, sin registro institucional y sin autorización reportada al Gobierno de México. Detalló que viajaban vestidos de civil, con el rostro cubierto y a bordo de vehículos de la Agencia Estatal de Investigación, y que su presencia se conoció públicamente solo después del accidente del 19 de abril.
Piceno Navarro sostuvo que la propia Fiscalía reconoció “omisiones institucionales graves” y que se vulneraron mecanismos de control obligatorios. En ese contexto, presentó cifras de violencia en la entidad: 124 homicidios en enero, 102 en febrero, 132 en marzo y 129 en abril de 2026. Afirmó que, pese a ese escenario, el gobierno estatal promovió un “supuesto megaoperativo” sin detenidos relevantes ni resultados claros. “Lo único que sí dejó ese operativo fue la evidencia de violaciones gravísimas a la ley y a la soberanía nacional”, señaló, antes de subrayar que la soberanía “no se negocia, no se delega y no se entrega”.
El diputado Mario Miguel Carrillo Cubillas continuó el posicionamiento al afirmar que los hechos representan una transgresión a la Constitución. Con base en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, señaló que Chihuahua mantiene altos índices de delitos de alto impacto. “En Chihuahua no se está combatiendo a los grupos del crimen organizado, en Chihuahua no está prevaleciendo un estado de derecho”, expresó. También cuestionó que la gobernadora María Eugenia Campos no haya acudido a rendir cuentas ante los llamados institucionales. “A los chihuahuenses les decimos: no están solos”, afirmó.
La diputada Margarita Corro Mendoza sostuvo que lo ocurrido “no fue un error ni una omisión”, sino una violación al compromiso constitucional de la mandataria estatal. Argumentó que la traición a la patria y el espionaje están tipificados en el Código Penal Federal y afirmó que “ya nadie duda” que la gobernadora y el fiscal estatal permitieron la intromisión de agentes extranjeros, presuntamente de la CIA. Recordó que el 12 de mayo la Fiscalía estatal confirmó la presencia de cuatro personas extranjeras, algunas portando armas largas, que convivieron con elementos locales antes del operativo en la Sierra Tarahumara. En su intervención, acusó a sectores opositores de justificar los hechos bajo el argumento del desmantelamiento de un laboratorio.
El diputado Gabriel García Hernández llevó el debate al terreno histórico. Afirmó que la defensa de la soberanía es una causa del pueblo de México y acusó a sectores de la oposición de mantener una postura “entreguista”. Comparó episodios contemporáneos con momentos del siglo XIX y cuestionó la cercanía de algunos actores políticos con figuras de la ultraderecha española, aludiendo a la reciente visita de Isabel Díaz Ayuso. Sostuvo que existen intentos por impulsar narrativas contrarias a los principios de soberanía nacional.
El cierre del posicionamiento estuvo a cargo del vocero de Morena, Arturo Ávila Anaya, quien afirmó que su grupo parlamentario no protege a ninguna autoridad que incurra en actos ilícitos. “Nosotras y nosotros no protegemos a delincuentes”, dijo. Señaló que las propias autoridades estatales confirmaron la participación de agentes extranjeros encubiertos y sostuvo: “Hay una sola delincuente confesa, y su nombre es Maru Campos, la gobernadora de Chihuahua”. También criticó la postura del PRI y del PAN y afirmó que la defensa de la soberanía debe mantenerse como principio irrenunciable. “La historia es impecable con quienes, teniendo la posibilidad de defender a México, deciden defender intereses extranjeros”, concluyó.
La sesión dejó claro que el caso Chihuahua seguirá ocupando un lugar central en la agenda legislativa, con Morena presionando por responsabilidades políticas y legales, mientras continúa la revisión institucional sobre la presencia de agentes extranjeros en territorio nacional.

