En el Foro Nacional de Exlegisladores: ¿Dónde están? Desaparición Forzada, el diputado del PAN Federico Döring Casar lanzó una advertencia contundente: México enfrenta una crisis de desapariciones agravada por la opacidad institucional, la falta de rendición de cuentas y el bloqueo sistemático de la mayoría oficialista en el Congreso. El legislador lamentó que un espacio de análisis de esta magnitud haya sido convocado por la ciudadanía y no por la propia Cámara de Diputados, lo que calificó como una señal de abandono legislativo.
Döring criticó que el gobierno federal haya minimizado la crisis al eliminar registros de personas desaparecidas bajo argumentos administrativos. Señaló que la pretensión de desaparecer el 36 por ciento de los registros constituye una forma de revictimización. “Primero no los encuentran y ahora les dicen que ni siquiera los van a buscar porque el registro está incompleto. Eso no es gobierno, es abandono”, afirmó.
El diputado denunció que el Poder Legislativo no ha llamado a comparecer a ningún funcionario para explicar la situación, evidenciando una falta de voluntad para exigir cuentas. Subrayó que en esta legislatura solo comparecen quienes están obligados constitucionalmente, mientras que la mayoría oficialista bloquea cualquier intento de discusión. “No hay espacio ni siquiera para presentar puntos de acuerdo que exijan comparecencias. La mayoría ni siquiera tiene el decoro de votar en contra; simplemente evita que los temas lleguen al Pleno”, señaló.
Döring también recordó otros casos en los que no ha habido respuesta institucional, como la exigencia de comparecencia del director de PEMEX, pendiente pese a la gravedad de los hechos denunciados. En este contexto, reconoció el papel de la sociedad civil en visibilizar la crisis y reiteró el compromiso del PAN de acompañar estas causas.
“A ustedes nadie los puede callar. Esta es la casa de los ciudadanos y nosotros estamos aquí para levantar la voz por ustedes, aunque la mayoría intente silenciarnos”, concluyó, en un llamado directo a no normalizar la falta de acción frente a una tragedia nacional que exige respuestas inmediatas y efectivas.

