El relevo en la dirección de Petróleos Mexicanos abrió un nuevo frente de presión política en la Cámara de Diputados. El legislador del PAN, Daniel Chimal García, respaldó la decisión del Ejecutivo federal de modificar la estructura administrativa de la empresa productiva del Estado, pero condicionó el respaldo a una revisión a fondo de la gestión saliente y a resultados inmediatos del nuevo titular.
Desde el posicionamiento público, el diputado planteó que la llegada de Juan Carlos Carpio Fragoso debe marcar un punto de inflexión en la operación de Pemex, en un contexto definido por problemas financieros, señalamientos de corrupción y una cadena de incidentes operativos. “La llegada de Juan Carlos Carpio Fragoso podría dar un respiro a las finanzas y a la operatividad del organismo”, señaló.
El legislador ubicó el relevo como resultado de una propuesta impulsada por su bancada y retomada por la presidenta Claudia Sheinbaum, en lo que describió como una reingeniería necesaria para contener el deterioro de la empresa. Sin embargo, el respaldo estuvo acompañado de exigencias concretas hacia la administración saliente.
Chimal García pidió que se investigue la gestión de Víctor Rodríguez, a quien responsabilizó por pérdidas económicas, fallas operativas y eventos con impacto ambiental y humano. “Exigimos sea indagada su gestión por el derrame de crudo en el Golfo de México, múltiples incidentes en refinerías y pérdidas por más de 45 mil millones de pesos en tan solo los primeros meses de este año”, afirmó.
El señalamiento incluyó referencias a episodios recientes como el derrame de combustible en aguas del Golfo, incendios en instalaciones estratégicas y presunto ocultamiento de información que, dijo, ha impedido la intervención oportuna de autoridades ministeriales.
En ese contexto, el legislador planteó la necesidad de una auditoría integral que permita fincar responsabilidades por incumplimiento de metas e irregularidades administrativas. Además, introdujo un componente de exigencia penal y laboral al señalar que no deben quedar impunes las muertes de trabajadores vinculadas a fallas en la operación. “No debe quedar impune la muerte de trabajadores por la negligencia del ex director de Pemex, ni los daños ambientales sufridos durante esa gestión”, sostuvo.
El posicionamiento del PAN también delineó su expectativa frente al nuevo titular de la petrolera. Aunque ofreció respaldo inicial, el diputado dejó claro que este dependerá de resultados verificables. “Le damos un cheque en blanco a este nuevo funcionario”, expresó, en referencia a la apertura política para que la nueva administración implemente ajustes, pero bajo vigilancia legislativa.
El relevo en Pemex se inserta en un momento de presión sobre la empresa estatal, tanto por su desempeño financiero como por su papel en la política energética del gobierno federal. En ese escenario, la exigencia de auditorías y rendición de cuentas anticipa que el tema se mantendrá como punto de confrontación en la agenda legislativa.

