La Cámara de Diputados abrió la discusión sobre el reconocimiento del derecho al luto como parte de la protección laboral, luego de que la diputada Rafaela Vianey García Romero, del Grupo Parlamentario de Morena, presentara una iniciativa para reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. El planteamiento central es establecer una licencia obligatoria de cinco días laborales con goce de sueldo ante el fallecimiento de familiares directos y por afinidad.
Durante la presentación, García Romero expuso que la pérdida de un ser querido representa una experiencia que afecta la estabilidad emocional, familiar y laboral de cualquier persona. Señaló que, ante la ausencia de un marco legal que garantice este derecho, miles de trabajadores dependen “de la sensibilidad de la persona empleadora” para ausentarse en situaciones de duelo. La legisladora subrayó que los primeros días posteriores al fallecimiento son determinantes para evitar afectaciones emocionales y de salud. “El proceso de duelo debe transitarse sin presiones o responsabilidades más allá de las señaladas porque de lo contrario este proceso puede agravarse cuando no se gestiona adecuadamente”, afirmó.
En la exposición de motivos, la diputada detalló que la falta de acompañamiento y tiempo para enfrentar una pérdida repercute también en el ámbito laboral, generando problemas de salud mental, baja productividad y ausentismo. La iniciativa retoma estudios y datos de organismos internacionales que documentan síntomas frecuentes en personas en duelo, como dificultades de concentración, alteraciones del sueño, falta de motivación y aislamiento social.
La propuesta plantea adicionar la fracción XXXIV al artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo para establecer como obligación patronal otorgar un “permiso por duelo de al menos cinco días laborales con goce de sueldo” ante el fallecimiento de madre, padre, hijas, hijos, hermanas, hermanos o familiares por afinidad como cónyuge, suegras y suegros. De manera paralela, se propone adicionar un inciso f) a la fracción VIII del artículo 43 de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, con el fin de garantizar el mismo derecho para quienes laboran en el sector público.
El permiso se aplicaría de manera inmediata tras informar el fallecimiento al área correspondiente, y la persona trabajadora contaría con un plazo de ocho días posteriores a su reincorporación para presentar el acta de defunción.
García Romero sostuvo que la reforma busca colocar a México entre los países que reconocen el bienestar emocional como parte de los derechos laborales. “Esta medida generará un impacto real en la vida de las personas”, afirmó, al destacar que diversas naciones ya contemplan licencias por luto en sus legislaciones.
La iniciativa fue turnada a comisiones para su análisis, donde se revisarán los alcances operativos y presupuestales de la propuesta, en un contexto en el que el Congreso mantiene abierta la discusión sobre nuevas formas de protección laboral y bienestar emocional para las personas trabajadoras.

