La Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados sostuvo una reunión con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) para revisar la situación financiera de las universidades públicas estatales, marcada por un déficit acumulado que supera los 50 mil millones de pesos y por una caída sostenida del subsidio federal por estudiante.
Durante el encuentro, el diputado Reginaldo Sandoval Flores señaló que las instituciones enfrentan desde hace años presiones crecientes derivadas del aumento de matrícula, compromisos laborales, sistemas de pensiones y necesidades de infraestructura. Advirtió que esta combinación “ha generado una brecha que podría en el futuro próximo amenazar la calidad académica”, y recordó que al menos diez universidades se encuentran en situación crítica, con dificultades para cubrir servicios básicos y compromisos contractuales.
Sandoval expuso que la matrícula universitaria creció alrededor del 14 por ciento desde 2018, mientras que el subsidio federal por estudiante cayó cerca del 20 por ciento en términos reales durante la última década. El pasivo por pensiones consume entre 15 y 20 por ciento del presupuesto operativo, lo que agrava el déficit estructural.
La diputada Marisela Zúñiga Cerón expresó preocupación por la falta de claridad presupuestal en el caso de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, que el año pasado no recibió el convenio correspondiente. Desde el PAN, Margarita Zavala afirmó que su bancada “dará la batalla” para incrementar recursos y manifestó disposición para trabajar con las instituciones.
El diputado Jorge Armando Ortiz Rodríguez destacó que la transparencia y el ejercicio responsable de los recursos no son suficientes sin un incremento presupuestal. Planteó la necesidad de evitar estudiantes rechazados y fortalecer infraestructura, contratación docente y salarios.
El secretario general de la ANUIES, Luis Armando González Placencia, afirmó que en los últimos dos años el presupuesto universitario ni siquiera ha alcanzado el nivel de inflación, lo que profundiza un déficit que ya rebasa los 50 mil 400 millones de pesos. Señaló que es indispensable discutir suficiencia real, política salarial, inversión por estudiante, pensiones, infraestructura, conectividad, gratuidad y corresponsabilidad financiera entre Federación y estados.
González Placencia propuso instalar una mesa técnica permanente entre la Cámara de Diputados, la SEP, Hacienda, la ANUIES y las rectorías, así como avanzar en la creación de un fondo federal especial para la obligatoriedad y la gratuidad, conforme al Programa Nacional de Educación Superior 2026-2030. También planteó un esquema gradual de financiamiento corresponsable con reglas claras e indicadores replicables.
La rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit, Norma Liliana Galván Meza, advirtió que la reducción de recursos profundiza problemas estructurales y acumula rezagos, especialmente cuando los estados incumplen con su aportación. El rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, señaló que los tabuladores universitarios están por debajo del salario mínimo y urgió un sustento presupuestal para evitar una crisis social entre trabajadores.
Desde el Tecnológico Nacional de México, Erik Hernández Castillo subrayó que el financiamiento actual es inferior a las necesidades reales y confió en que la Cámara de Diputados abra mesas de trabajo para reajustar el presupuesto y atender prioridades nacionales.
La reunión dejó claro que el sistema de educación superior enfrenta un deterioro financiero sostenido y que las universidades consideran indispensable una intervención legislativa y presupuestal de fondo para evitar que el déficit siga comprometiendo su operación académica y administrativa.

