Dolphins apuestan por volumen y reconstrucción estructural con una clase de 13 jugadores en el Draft 2026

by Enlace Noticias

Los Miami Dolphins cerraron el Draft de la NFL de 2026 con una maniobra contundente: siete selecciones en las últimas cuatro rondas para completar una clase de 13 jugadores, la segunda más numerosa para la franquicia desde 1994. El movimiento no solo amplía la competencia interna, sino que revela una estrategia orientada a reconstruir profundidad, renovar identidades y sostener una cultura que, según la directiva, debe partir de una premisa: saber jugar.

El gerente general Jon-Eric Sullivan definió el proceso como “colaborativo y cohesionado” y sostuvo que el equipo cumplió su objetivo central. “No vamos a traer jugadores que no creamos que puedan jugar en el campo”, afirmó, subrayando que la mentalidad fue un criterio determinante en cada selección.

La jornada final inició con Trey Moore, linebacker de Texas, tomado en la posición 130. Moore llega con un historial estadístico amplio: 57 partidos, 47 como titular, 30.5 capturas, 50 tacleadas para pérdida y un recorrido que incluye un título del Peach Bowl y un récord de capturas en UTSA. Su perfil encaja en la búsqueda de impacto inmediato en el front seven.

Miami continuó con un intercambio con Carolina para seleccionar al safety Michael Taaffe en el puesto 158. Taaffe, dos veces capitán en Texas, acumuló 222 tacleadas y siete intercepciones en cinco temporadas, además de obtener el Trofeo Wuerffel 2025 por liderazgo y servicio comunitario. La franquicia reforzó así su perímetro con un jugador que ascendió desde la condición de walk-on hasta convertirse en referente defensivo.

La selección 200 se utilizó para sumar al guardia DJ Campbell, también de Texas, consolidando un hecho inusual: tres Longhorns en una misma clase, algo que Miami no lograba desde 2013 con otro programa universitario. Campbell llega con 43 titularidades y experiencia en una línea ofensiva finalista del premio Joe Moore.

El cuarto nombre del día fue Kyle Louis, linebacker de Pittsburgh, elegido en el puesto 138. Louis registró 201 tacleadas, 10 capturas y seis intercepciones en 37 partidos, convirtiéndose en el cuarto jugador de los Panthers reclutado por Miami en su historia, una lista que incluye a Dan Marino.

La ofensiva recibió más refuerzos con Kevin Coleman Jr., receptor de Missouri, seleccionado en el puesto 177. Coleman acumuló 198 recepciones y 2501 yardas en una carrera universitaria que incluyó pasos por Jackson State, Louisville, Mississippi State y Missouri. Su versatilidad en equipos especiales añade un componente adicional al cuerpo de receptores, que ya había sumado a Caleb Douglas y Chris Bell.

En la posición 180, los Dolphins eligieron al ala cerrada Seydou Traore, integrante del programa International Player Pathway. Traore registró 131 recepciones y 10 touchdowns en 48 partidos entre Arkansas State y Mississippi State, aportando tamaño y producción a una posición que Miami no reforzaba con múltiples selecciones desde 2018.

La clase se cerró con el ala defensiva Max Llewellyn, de Iowa, seleccionado en el puesto 238. Llewellyn acumuló 14.5 capturas y 20.5 tacleadas para pérdida en cinco temporadas, perfilándose como un proyecto de desarrollo para la rotación defensiva.

En total, Miami seleccionó siete jugadores ofensivos y seis defensivos, con seis de ellos dentro del top 100, igualando un récord histórico de la franquicia. La SEC dominó la lista con seis representantes, seguida por Big Ten, Big 12 y ACC con dos cada una, y Mountain West con uno.

La clase de 2026 marca hitos estadísticos: primera vez desde 1975 que Miami selecciona tres receptores en un mismo draft y primera ocasión desde 2018 con múltiples alas cerradas. Más allá de los números, la directiva dejó claro que el objetivo fue construir una base competitiva y ampliar la identidad del equipo con jugadores capaces de sostener el proyecto en el campo y en el vestidor.

Para los Dolphins, el volumen no fue casualidad: fue una declaración de intención.

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