El Partido Acción Nacional reiteró su rechazo a la reforma electoral impulsada por el oficialismo, al señalar que se trata de un proyecto que, según su dirigencia, busca beneficiar al partido en el gobierno y modificar las reglas sin atender los desafíos que enfrenta el sistema democrático. En conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, el presidente nacional del PAN, Jorge Romero, destacó la unidad de su bancada y afirmó que su partido se mantendrá en defensa de las instituciones.
Romero sostuvo que la iniciativa fue presentada sin diálogo con otras fuerzas políticas y afirmó que esta negativa constituye, en sus palabras, una señal de cierre político. También advirtió que la propuesta incorpora mecanismos para regular redes sociales e inteligencia artificial desde la Constitución, lo que calificó como un riesgo para la libertad de expresión. Señaló que cualquier intento de controlar estos espacios podría afectar a quienes utilizan nuevas tecnologías para participar en el debate público.
El dirigente panista afirmó que la reforma evita discutir temas que considera centrales para garantizar elecciones libres, como la intervención del crimen organizado en procesos electorales. Recordó que su partido propuso sanciones como la anulación de elecciones o la cancelación del registro de partidos involucrados, y aseguró que esta propuesta no recibió respuesta del oficialismo. También señaló que la iniciativa no aborda el problema de la sobrerrepresentación legislativa, que, según dijo, ha permitido mayorías que no corresponden al número de votos obtenidos.
Por su parte, el coordinador del Grupo Parlamentario del PAN, Elías Lixa Abimerhi, afirmó que la discusión legislativa mostró el fin de lo que llamó una etapa de simulación. Señaló que la propuesta no busca fortalecer al árbitro electoral, sino ampliar el control del gobierno sobre él. Ante la posibilidad de un “Plan B” mediante reformas a leyes secundarias, aseguró que la bancada actuará de manera unificada para impedir que se imponga por esa vía lo que no obtuvo respaldo constitucional.
Lixa advirtió que la presencia del crimen organizado en procesos electorales afecta la competencia democrática en diversas regiones del país y afirmó que México no puede normalizar una democracia condicionada por estructuras criminales. En un mensaje dirigido al Ejecutivo, pidió romper lo que denominó “pacto de la narcopolítica” y frenar el uso de recursos ilegales en campañas.
Romero concluyó que la discusión trasciende la reforma electoral y afirmó que el país entra en una nueva etapa política. Señaló que Acción Nacional se mantendrá como un contrapeso frente a cualquier intento de modificar el sistema democrático sin consenso amplio.

