La Liga Mexicana de Softbol celebró por primera vez una ceremonia oficial para reconocer a lo más destacado de la temporada 2025, un encuentro que reunió a jugadoras, directivos y cuerpos técnicos en el marco del Juego de Estrellas en León. El evento marcó un punto de inflexión para un circuito que, en apenas su primera etapa profesional, ya presume récords, hitos y figuras que comienzan a escribir su propia historia.
Horacio de la Vega, presidente ejecutivo de la LMS, subrayó el carácter histórico del encuentro al destacar que era la primera ocasión en que la liga se reunía para premiar a lo mejor del softbol nacional. Mauricio Martínez, presidente de las Bravas de León, reforzó la idea al señalar que reunir a tantas protagonistas en un mismo escenario era un privilegio para la organización. Luis Alberto González, presidente del Consejo de Dueños, habló de un espectáculo único y del trabajo que ha permitido consolidar el proyecto. Daniela Leal, una de las voces representativas del circuito, describió el momento como un sueño para un deporte que hoy llega a rincones impensados.
La ceremonia entregó las Nominaciones Especiales LMS 2025, encabezadas por actuaciones que marcaron la campaña.
Megan Faraimo fue nombrada Pitcher del Año tras convertirse en la primera ganadora de la Triple Corona de Pitcheo en la historia de la liga. Con la franela de Diablos Rojos Femenil, cerró la temporada con marca de 14‑1, efectividad de 1.33 y 130 ponches en 100 entradas. Lideró la LMS en aperturas, juegos completos, blanqueadas y WHIP, además de firmar el primer juego perfecto del circuito el 26 de enero ante El Águila Softbol, retirando a 21 bateadoras con 12 ponches.
En la ofensiva, Jazmyn Jackson se llevó el premio a la Ofensiva del Año tras conquistar la primera Triple Corona de Bateo en la LMS. La jugadora de Diablos Rojos Femenil encabezó el circuito con promedio de .519, conectó 10 cuadrangulares y remolcó 32 carreras. También lideró en porcentaje de embasarse, slugging, imparables y carreras anotadas. Su dominio la llevó además a ser nombrada Jugadora Más Valiosa de la temporada.
El reconocimiento a Manager del Año fue para Nancy Prieto, quien guió a las Bravas de León a una marca de 20‑8, segundo lugar general y su primera clasificación a postemporada. Bajo su dirección, el equipo hiló ocho victorias consecutivas y cerró con un diferencial de carreras de +65, consolidándose como una de las escuadras protagonistas del torneo.
La primera entrega de premios de la LMS dejó una fotografía clara del crecimiento del softbol profesional en México: figuras emergentes, récords inéditos y una estructura que comienza a consolidarse dentro y fuera del diamante.

