Obispos de México y Estados Unidos exigen corredores humanitarios ante agravamiento de la crisis migratoria

by Enlace Noticias

Durante el encuentro anual de obispos de diócesis fronterizas celebrado en Piedras Negras, representantes eclesiásticos de México y Estados Unidos emitieron un llamado conjunto para establecer corredores humanitarios seguros y legales, en respuesta al incremento de riesgos que enfrentan los migrantes en tránsito hacia el norte.

Los prelados señalaron que la ruta migratoria que atraviesa México se ha convertido en una de las más peligrosas a nivel global, debido al control de grupos criminales, extorsiones sistemáticas y ausencia de protección legal. En su declaración final, advirtieron que la franja fronteriza se ha tornado especialmente hostil para quienes buscan refugio ante contextos de violencia, guerra o pobreza.

Monseñor Gustavo García Siller, arzobispo de San Antonio, expresó su preocupación por el endurecimiento de las políticas migratorias en Estados Unidos, calificando la situación como una de las más frustrantes que ha enfrentado en su labor pastoral. Señaló que las respuestas institucionales han sido insuficientes y que se requiere una revisión estratégica de las acciones sociales y legislativas.

Los obispos visitaron el albergue “Frontera Digna”, donde escucharon testimonios de migrantes provenientes de Centroamérica, Sudamérica y diversas regiones de México. Monseñor Alfonso Miranda Guardiola, obispo de Piedras Negras, destacó que los relatos recabados evidencian un patrón de despojo, amenazas y extorsión que afecta a familias enteras en situación de desplazamiento.

En su posicionamiento conjunto, los obispos subrayaron que el derecho soberano de los Estados a controlar sus fronteras no debe prevalecer sobre la obligación de garantizar la vida y la dignidad de quienes buscan asilo. Reiteraron que la Iglesia mantendrá su acompañamiento pastoral a los sectores más vulnerables, en continuidad con las enseñanzas de los pontífices León XIII y Francisco.

Además del tema migratorio, la asamblea abordó problemáticas sociales que afectan a las comunidades fronterizas, como el aumento de adicciones, los casos de suicidio y la desprotección de la infancia. Los obispos instaron a que estos temas sean atendidos mediante una coordinación efectiva entre gobiernos, sociedad civil y organizaciones religiosas.

El encuentro concluyó con el compromiso de mantener una presencia activa en los territorios afectados, y de promover acciones que prioricen la protección de los derechos humanos, la atención integral a los migrantes y el fortalecimiento de redes de apoyo transfronterizas.

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