Bajo las luces del Minute Maid Park, Ronel Blanco se subió a la loma como si tuviera cuentas pendientes con los Azulejos de Toronto. Y quizás sí las tenía. El dominicano firmó su mejor salida de la temporada, en una noche donde los Astros de Houston dominaron sin titubeos para vencer 5-1 a unos Azulejos que acumulan cuatro derrotas consecutivas.
Blanco (2-2) permitió apenas dos hits y una carrera en seis entradas y dos tercios, recordando su actuación histórica del 1 de abril de 2024, cuando lanzó un juego sin hit ni carrera precisamente contra este mismo rival. Este martes, volvió a silenciar los bates canadienses, que por segundo juego seguido se quedaron con solo dos imparables.
Un inicio demoledor
La ofensiva texana no esperó. Desde la primera entrada impusieron condiciones. José Altuve abrió con hit, Jeremy Peña lo mandó al plato con un sencillo dentro del cuadro, y luego Yordan Álvarez pisó home gracias a un batazo remolcador de Christian Walker. Peña redondeó la entrada con carrera anotada tras un elevado de sacrificio de Brendan Rodgers.
Fue un ataque quirúrgico que dejó sin aliento al abridor de Toronto, Chris Bassitt (2-1), quien venía con la segunda mejor efectividad de las Grandes Ligas (0.77) y se llevó cuatro carreras en cinco entradas y un tercio. Su dominio no fue suficiente esta vez.
El toque latino
La conexión latinoamericana se hizo sentir en el diamante. Jeremy Peña tuvo una noche estelar, con tres hits, una carrera anotada y una remolcada. El mexicano Isaac Paredes aportó poder en la séptima entrada con un jonrón solitario, sellando el marcador. José Altuve (1 hit, 1 anotada) y Yordan Álvarez (1 hit, 1 anotada) también respondieron.
Por Toronto, el único suspiro vino del bate de Nathan Lukes, quien conectó un cuadrangular en la tercera entrada. De ahí en fuera, el lineup azul estuvo completamente apagado: Vladimir Guerrero Jr., Andrés Giménez y Alejandro Kirk se fueron en blanco.
Blanco recupera la forma
Después de un inicio de campaña inestable, Ronel Blanco demuestra que está de regreso. Su control, confianza y compostura dominaron desde la lomita y le dieron a Houston una victoria crucial para mantenerse en la pelea en el Oeste de la Americana.
La pregunta es clara: ¿podrán los Azulejos recuperar su swing? Porque, de momento, en Houston los dejaron completamente helados.

