Aaron Judge volvió a imponer su ley en el Yankee Stadium y Ben Rice confirmó que su nombre ya forma parte del núcleo ofensivo más peligroso de la liga. Con jonrones consecutivos en los primeros innings, los Yankees derrotaron 7-0 a los Reales de Kansas City y completaron la barrida en el Bronx, en una tarde donde el poder volvió a marcar la diferencia.
Judge abrió el juego con un batazo que viajó directo hacia Monument Park, su noveno cuadrangular de la temporada y sexto en los últimos ocho juegos. El capitán, acostumbrado a responder desde el primer inning, conectó su quinto jonrón en ese episodio en lo que va del año, alcanzando 90 vuelacercas en entradas iniciales, cifra que lo coloca solo detrás de Babe Ruth y Mickey Mantle en la historia de la franquicia.
En el segundo capítulo, Rice siguió el ejemplo. El inicialista, que llegó al domingo con un OPS de 1.243, detonó un cuadrangular solitario al jardín derecho, su cuarto juego consecutivo con jonrón. Su ascenso ofensivo ha sido tan contundente que el manager Aaron Boone reconoce que cada vez es más difícil dejarlo fuera de la alineación, incluso ante lanzadores zurdos.
Ambos jonrones llegaron ante Cole Ragans, quien vivió una tarde complicada al permitir tres cuadrangulares y otorgar ocho bases por bolas, la mayor cantidad de su carrera. Trent Grisham añadió un jonrón de tres carreras que amplió la ventaja y dejó sin margen de respuesta a Kansas City.
La ofensiva explosiva permitió que Ryan Weathers recibiera por primera vez en la temporada un respaldo amplio. El zurdo trabajó 7.1 entradas sin permitir anotación para conseguir su primera victoria con el uniforme a rayas, aprovechando el colchón que le brindaron sus bateadores.
Judge y Rice suman 17 jonrones combinados, la mayor cifra para cualquier dúo en las Grandes Ligas esta temporada. También se convirtieron en la tercera pareja de Yankees en conectar al menos ocho jonrones cada uno en los primeros 22 juegos del equipo, uniéndose a Berra-Mantle (1956) y Judge-Rizzo (2022).
La fórmula volvió a funcionar: cuando los Yankees conectan dos o más jonrones, tienen marca de 8-1. Con la barrida asegurada y su ofensiva en ritmo, Nueva York continúa construyendo un inicio de campaña que, una vez más, gira alrededor del poder de su capitán y del ascenso imparable de su joven inicialista.

