En la sesión ordinaria de la Cámara de Diputados, el Pleno aprobó otorgar al Congreso de la Unión la facultad de legislar en materia de feminicidio, en respuesta a la crisis nacional que mantiene un promedio de diez mujeres asesinadas cada día. Desde tribuna, la diputada federal Mónica Sandoval fijó una postura firme y urgente: para enfrentar esta realidad no bastan discursos ni tecnicismos, sino voluntad política efectiva.
Al posicionarse a favor del dictamen que reforma el artículo 73, fracción XXI, inciso a), la legisladora del PRI sostuvo que la creación de una Ley General en materia de feminicidio es una necesidad impostergable. Señaló que el objetivo debe ser subsanar errores estructurales y garantizar que ninguna mujer sea olvidada por el Estado. “Queremos que nunca nadie, en ningún lugar, sea olvidada por el Estado, que no omita su trabajo dejando los crímenes impunes”, expresó.
Sandoval advirtió que denunciar, luchar y defender exige valor, y subrayó que la exigencia es clara: “Ni una más, y no más impunidad, en ningún lugar, en ningún rincón del país, y sobre todo en esta ciudad, donde siguen asesinando”. La diputada se comprometió a seguir alzando la voz por víctimas como Gilda Guadalupe, localizada sin vida en Tlatelolco; por las madres buscadoras; por Edith Guadalupe, recientemente asesinada; y desde su propia experiencia como víctima de violencia de género, cuyos agresores —señaló— permanecen en libertad y ocupando cargos públicos.
De manera paralela, recordó que desde su labor legislativa ha impulsado iniciativas para garantizar el derecho de todas las mujeres a vivir libres de violencia. Una de ellas exhorta a fiscalías y procuradurías de las 32 entidades a fortalecer y aplicar protocolos de investigación con perspectiva de género, derechos humanos e interseccionalidad, a fin de evitar la revictimización y asegurar acceso pleno a la justicia. Otra iniciativa busca obligar a autoridades locales y federales a garantizar diálogo democrático, no confrontación y protección inmediata de los derechos de legisladoras y participantes en procesos deliberativos, para prevenir actos intimidatorios.
Sandoval concluyó señalando que, pese a los avances legislativos, la realidad sigue siendo desigual. “No es cierto que llegamos todas, no es cierto que es tiempo de las mujeres; es tiempo de algunas, que son privilegiadas”, afirmó, reiterando su compromiso de trabajar diariamente en defensa de los derechos de todas las mujeres mexicanas.

