La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) inició su Centésima Vigésima Asamblea Plenaria, un encuentro en el que los obispos del país analizarán los desafíos actuales de la Iglesia y revisarán la orientación de su misión evangelizadora. Durante la semana de trabajos, los participantes se reunirán en un espacio de diálogo y discernimiento en sintonía con el proceso sinodal que impulsa la Iglesia universal.
La Asamblea se desarrolla como un ejercicio de escucha y reflexión comunitaria, en el que los obispos comparten experiencias pastorales, examinan realidades sociales y proyectan acciones para fortalecer la vida eclesial. Entre los temas centrales se encuentra el impulso de la cultura vocacional, la renovación de los procesos evangelizadores y el fortalecimiento del dinamismo misionero, con el objetivo de reavivar la conciencia de que toda vocación está orientada a la misión.
Los obispos también abordarán los retos que enfrenta la sociedad mexicana, particularmente en materia de construcción de paz, reconciliación social y fortalecimiento del tejido comunitario. Estas reflexiones se realizarán a la luz del Evangelio y en continuidad con el enfoque sinodal que promueve una Iglesia que escucha, dialoga y discierne de manera corresponsable.
La Asamblea contempla además la revisión de proyectos pastorales, la evaluación de acciones en curso y la toma de decisiones que orientarán el trabajo de las diócesis en los próximos meses. Las celebraciones litúrgicas, especialmente la Eucaristía diaria, acompañan el proceso como elemento central de la vida eclesial y de la unidad episcopal.
La CEM invitó a los fieles y a la sociedad a acompañar la Asamblea mediante la oración y a seguir los avances de los trabajos a través de sus canales oficiales de comunicación.

