Los Yankees estuvieron a un solo out de lograr su tercera blanqueada consecutiva por primera vez desde 1962, y aunque Boston evitó el cero en el último suspiro, Nueva York firmó su quinta victoria al hilo con un triunfo 4-1 en Fenway Park, sostenido por una actuación dominante de Max Fried y un ataque temprano encabezado por Amed Rosario.
El juego tomó rumbo desde la primera entrada. Rosario, quien mantiene un rendimiento sólido frente a lanzadores zurdos, conectó su cuarto jonrón de la temporada, un batazo que superó el Monstruo Verde y produjo tres carreras ante los envíos de Ranger Suárez. Más tarde, en la tercera entrada, añadió un elevado de sacrificio para completar las cuatro anotaciones de Nueva York.
Con esa ventaja, Fried se adueñó del escenario. El zurdo trabajó ocho entradas sin permitir carrera, limitando a Boston a tres hits y dos bases por bolas, apoyado por un par de jugadas clave de Ryan McMahon en la antesala. Su mayor prueba llegó en la segunda entrada, cuando una base por bolas y un doble de Jarren Durán colocaron corredores en segunda y tercera sin outs. Fried respondió con tres ponches consecutivos para escapar del daño y mantener el control del duelo.
La actuación del zurdo se sumó a las aperturas previas de Ryan Weathers y Luis Gil, que habían dejado a los rivales sin anotaciones, acercando a los Yankees a una marca que no alcanzan desde los tiempos de Ralph Terry, Bill Stafford y Whitey Ford. El intento de blanqueada se escapó en el noveno inning, pero no impidió que Nueva York asegurara la serie y continuara su racha ascendente.
Con Fried en modo dominante y Rosario produciendo todas las carreras, los Yankees consolidaron un triunfo que reafirma su momento y los coloca en una posición histórica que no vivían desde hace más de seis décadas.

