Los Raiders llegarán al Draft de la NFL 2026 con un poder de decisión que no tenían desde hace casi dos décadas. El 23 de abril, en Pittsburgh, Las Vegas abrirá el evento con la primera selección global, un privilegio que no disfrutaban desde 2007 y que coloca a la franquicia en el centro del tablero. Pero la historia no termina ahí: el equipo acumula un total de 10 selecciones, producto de movimientos estratégicos que redefinieron su capital de draft.
La reconstrucción comenzó con dos traspasos clave. El envío del receptor Jakobi Meyers a Jacksonville y del mariscal de campo Geno Smith a los Jets permitió sumar selecciones de cuarta y sexta ronda. A la vez, la quinta ronda original del equipo terminó en Cleveland tras el intercambio por Kenny Pickett la temporada pasada. El balance final dejó a los Raiders con un paquete robusto que incluye dos selecciones compensatorias, otorgadas por la salida de jugadores como K’Lavon Chaisson, Divine Deablo, Nate Hobbs, Tre’von Moehrig y Robert Spillane.
El resultado es un mapa de picks que ofrece flexibilidad, profundidad y la posibilidad de moldear el futuro inmediato de la franquicia. La lista completa refleja un abanico de oportunidades: la primera selección global, la 36 en la segunda ronda, la 67 en la tercera, tres selecciones en la cuarta ronda —incluida una compensatoria—, una compensatoria en la quinta, dos en la sexta y una en la séptima. Un arsenal que permite pensar en múltiples escenarios, desde reforzar posiciones críticas hasta negociar ascensos o descensos estratégicos durante el evento.
Para una franquicia que busca identidad y estabilidad, el Draft 2026 representa un punto de inflexión. La primera selección global será el rostro del nuevo proyecto, pero la profundidad del capital acumulado permitirá construir alrededor de esa pieza central. Los Raiders llegan con necesidades claras, margen de maniobra y una oportunidad única de transformar su plantilla en un solo fin de semana.
El 23 de abril no será un día más para Las Vegas. Será el inicio de una nueva etapa, una en la que cada selección contará y cada decisión tendrá impacto directo en el futuro de la organización. El reloj ya está en marcha y los Raiders tienen la primera palabra.

