Mons. Roberto Yenny, responsable de la Dimensión Episcopal de la Pastoral de la Salud, emitió un mensaje dirigido a la comunidad católica con motivo de la Jornada Mundial del Enfermo 2026, que se celebrará el próximo 11 de febrero. El prelado destacó que febrero es considerado por la Iglesia como el “mes de la salud” y subrayó que el lema de este año, “Los enfermos, misioneros de la paz de Cristo”, busca replantear el papel del enfermo dentro de la vida eclesial.
En su mensaje, Yenny afirmó que la enfermedad no debe interpretarse como un espacio ajeno a la acción espiritual, sino como un ámbito donde, según dijo, la gracia puede manifestarse. Señaló que la figura del enfermo no se limita a la recepción de cuidados, sino que también representa un testimonio que, desde su condición, contribuye a la misión evangelizadora de la Iglesia.
El responsable de la Pastoral de la Salud dirigió también un mensaje al personal médico, de enfermería y a los agentes pastorales, a quienes reconoció como actores que acompañan procesos de atención y cuidado. Indicó que su labor constituye una forma de presencia institucional en espacios donde la fragilidad física demanda acompañamiento constante.
Yenny llamó a que parroquias, hospitales, comunidades y familias fortalezcan la cercanía con las personas enfermas durante este mes, mediante acciones que generen acompañamiento y escucha. Añadió que la familia continúa siendo el primer entorno de cuidado y un espacio donde se aprende a enfrentar la enfermedad desde la convivencia cotidiana.
El mensaje concluyó con una invitación a que la Jornada Mundial del Enfermo sea asumida como un ejercicio de reflexión comunitaria sobre la atención, el acompañamiento y el papel espiritual que la Iglesia atribuye a quienes viven procesos de enfermedad.

