En el marco del Martes Santo, cientos de fieles en la entidad y en todo el país viven intensamente los días santos como una oportunidad para renovar su fe y encontrar consuelo espiritual ante los retos cotidianos.
En distintos espacios religiosos, se ha compartido un mensaje de esperanza centrado en la importancia de vencer el pesimismo mediante la confianza en Dios. Durante las celebraciones litúrgicas, ministros y líderes religiosos han recordado que, para el creyente, la santidad y la búsqueda de la excelencia espiritual son caminos fundamentales que deben emprenderse con fe y optimismo.
“Dios conoce nuestra historia, nuestras luchas y pensamientos. Él quiere levantarnos, darnos fuerzas y guiarnos hacia la luz”, fue uno de los mensajes escuchados en comunidades durante la jornada.
En oración, se pidió perdón por los errores cometidos, con especial énfasis en la necesidad de asumir una fe auténtica y coherente. “Queremos vivir un cristianismo que no sea sólo de palabras, sino una fe cotidiana, viva y reflejada en nuestras obras”, expresaron algunos fieles reunidos en templos locales.
Líderes eclesiásticos han invitado a los creyentes a aprovechar esta Semana Santa como un espacio de reflexión profunda sobre el sentido del seguimiento a Cristo, alejándose de una vivencia superficial y reconectando con la dimensión espiritual de la vida.
El llamado final ha sido claro: convertir esta semana en un momento de renovación, sanación y cercanía con Dios.

