El arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, reiteró su postura a favor del diálogo como vía para la construcción de paz en Michoacán, en un contexto marcado por la violencia y la polarización social. Durante la rueda de prensa, también anunció actividades conmemorativas por los 500 años de la evangelización en el occidente de México y su próximo jubileo sacerdotal.
El arzobispo sostuvo que la Iglesia está dispuesta a colaborar con las autoridades y la sociedad civil en la búsqueda de condiciones de seguridad y reconciliación. Destacó la participación de la Arquidiócesis en organismos como el Consejo Interreligioso, el Consejo Michoacano para la Convivencia de la Paz y la Reconciliación, así como comités municipales, con presencia en más de diez municipios.
En su intervención, Garfias Merlos propuso considerar modelos de justicia transicional como una posible herramienta para ofrecer alternativas de reintegración a personas involucradas en el crimen organizado. Aclaró que esta propuesta no implica acuerdos con grupos delictivos, sino la apertura a procesos de escucha y reconstrucción social desde una perspectiva de responsabilidad compartida.
Ante cuestionamientos sobre su papel en el debate público, el arzobispo defendió el derecho de los líderes religiosos a participar en la vida social del país. Llamó a funcionarios, líderes civiles y representantes de la sociedad a generar espacios de diálogo que permitan construir alternativas frente a la violencia.
En el plano eclesial, anunció que el próximo 8 de julio se llevará a cabo la tradicional peregrinación sacerdotal a la Basílica de Nuestra Señora de la Salud en Pátzcuaro, con el objetivo de orar por la paz y fortalecer el compromiso pastoral en zonas afectadas por la violencia. Esta actividad se enmarca en las celebraciones por los 500 años de la evangelización en la región y en la preparación de su jubileo sacerdotal, que se celebrará en noviembre.
Durante la sesión de preguntas, el arzobispo fue consultado sobre el nombramiento de María Magdalena Ibarra Roelay Suárez como canciller laica en la Arquidiócesis Primada de México. Señaló que la participación de mujeres en cargos administrativos dentro de la Iglesia no es nueva y que existen antecedentes en diversas diócesis del país. Explicó que la función del canciller consiste en la gestión documental y administrativa de la vida diocesana.
Respecto a la posibilidad de que las mujeres accedan al sacerdocio, reiteró que la normativa de la Iglesia Católica no contempla esta opción. Sin embargo, reconoció la creciente presencia de mujeres en funciones pastorales y administrativas.
Finalmente, al ser cuestionado sobre expresiones antimigrantes en México y Estados Unidos, Garfias Merlos advirtió sobre los riesgos de la confrontación y la descalificación mutua. Llamó a construir alternativas de entendimiento y cooperación entre pueblos, subrayando que la violencia verbal y simbólica puede derivar en mayores tensiones sociales.

