La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, adelantó que el dictamen de reforma electoral podría discutirse y votarse mañana mismo en el Pleno, siempre que las comisiones dictaminadoras lo aprueben este mismo día y lo remitan a la sesión ordinaria.
López Rabadán explicó que, al tratarse de una reforma constitucional, la propuesta requiere el respaldo de las dos terceras partes de las y los legisladores presentes. Reconoció que las posiciones públicas de los grupos parlamentarios hacen “muy difícil y casi imposible” alcanzar esa mayoría calificada. En caso de no lograrse, el dictamen sería desechado y no avanzaría al Senado.
“Si no se consiguen las dos terceras partes, terminaría aquí la discusión. Me parece que mañana mismo abriremos y cerraremos la sesión con ese tema”, señaló la diputada presidenta.
Elección del nuevo titular de la ASF
López Rabadán informó también que este mismo día se elegiría al nuevo titular de la Auditoría Superior de la Federación, entre la terna integrada por Elizabeth Barba Villafán, Aureliano Hernández Palacios Cardel y Luis Miguel Martínez Anzures, aprobada previamente por la Comisión de Vigilancia.
La votación será por cédula, lo que implica que cada diputada y diputado será llamado por nombre y apellido para emitir su voto. La presidenta destacó la relevancia del proceso, al subrayar que quien resulte electo tendrá bajo su responsabilidad la revisión del uso de los recursos públicos.
“Quien sea electo auditará el erario, los impuestos de los mexicanos. Esa persona deberá estar a la altura de las circunstancias, más allá de cualquier filiación o afecto histórico o personal”, afirmó.
Un cargo con peso institucional
López Rabadán insistió en que el nuevo auditor o auditora debe asumir el cargo con independencia absoluta. “Es necesario construir que el nuevo titular no piense que se la debe a nadie; se la debe al país”, dijo.
Recordó que la ASF tiene la facultad de revisar alrededor de 10 billones de pesos, por lo que la responsabilidad social del cargo exige ética, legalidad y un compromiso pleno con la transparencia y la rendición de cuentas.
Con una sesión que podría definir tanto el futuro de la reforma electoral como la conducción del órgano superior de fiscalización, la Cámara de Diputados se prepara para una jornada legislativa de alto impacto político e institucional.

