Este miércoles 1 de octubre, la ciudad de Morelia será sede de un acto religioso de alcance internacional: la presentación oficial de la Novena Intercontinental Guadalupana en la Arquidiócesis local. El evento, que forma parte de un proceso de preparación hacia los 500 años de las apariciones de Santa María de Guadalupe a San Juan Diego Cuautlatoatzin, congregará a autoridades eclesiásticas, académicas y representantes de la Conferencia del Episcopado Mexicano.
La Universidad Vasco de Quiroga (UVAQ), institución vinculada históricamente con el pensamiento social cristiano, será el espacio anfitrión. Desde su origen, la UVAQ ha colaborado con las actividades trazadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano, en el marco de esta novena que fue anunciada por el Papa Francisco el 12 de diciembre de 2022. El proyecto ha trascendido fronteras y actualmente tiene presencia en países como Estados Unidos, Filipinas, España e Italia.
Durante la jornada se realizará la entronización de una réplica de la tilma de San Juan Diego, tocada en el sagrado original. Esta pieza será considerada reliquia de tercer grado, lo que implica un reconocimiento litúrgico que busca fortalecer la devoción popular hacia la figura de la Virgen de Guadalupe.
La presencia de canónigos de la Insigne y Nacional Basílica de Guadalupe, junto con autoridades eclesiales de Morelia y representantes del Episcopado, subraya el carácter institucional del evento. Más allá de su dimensión religiosa, la Novena Intercontinental Guadalupana plantea interrogantes sobre el papel de la fe en la configuración de la identidad colectiva, la memoria histórica y la articulación social en México y América Latina.
El proceso hacia el quinto centenario no sólo convoca a creyentes, sino que interpela a sectores académicos, culturales y políticos sobre el significado contemporáneo de la guadalupanidad. En ese sentido, el acto en Morelia se inscribe en una narrativa que vincula tradición, territorio y transformación social.
La Novena, que se extiende hasta el año 2031, representa una oportunidad para observar cómo las instituciones religiosas dialogan con los desafíos del presente, en un país marcado por la pluralidad, la desigualdad y la búsqueda de sentido colectivo.

