Durante una homilía dirigida a los nuevos integrantes del movimiento de Cursillos de Cristiandad, el sacerdote Ángel Cisneros reflexionó sobre el llamado vocacional desde una perspectiva bíblica, utilizando el relato del Génesis que narra la experiencia de Abraham como referencia principal.
El sacerdote destacó que la figura de Abraham representa un modelo de fe ante la incertidumbre, y que su misión, de acuerdo con el relato bíblico, fue convertirse en portador de bendiciones para todos los pueblos. En su intervención, Cisneros subrayó que el llamado divino suele ir acompañado de miedo y dudas, pero que, según el texto sagrado, Dios insta a no temer.
A través del ejemplo de Abraham, quien —según el pasaje citado— recibió la promesa de una gran descendencia pese a su avanzada edad y a no tener hijos, Cisneros alentó a los participantes a confiar en la fe y a emprender un camino espiritual aun ante las dificultades humanas.
La homilía hizo énfasis en el seguimiento activo del mensaje evangélico como vía para responder al llamado de Dios, y en que cada creyente puede, como Abraham, ser instrumento para el cumplimiento de un propósito mayor.
La ceremonia formó parte de las actividades de iniciación del grupo de cursillistas, cuyo objetivo es el fortalecimiento de la vida cristiana mediante experiencias personales y comunitarias.

