Durante la noche del miércoles, el presbítero Ángel Cisneros Toche dirigió una emotiva homilía a los integrantes del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, resaltando el papel de San José como modelo de fe, paternidad y compromiso con Dios.
En su mensaje, el sacerdote destacó la fortaleza y entrega del esposo de la Virgen María, subrayando que, aún en la incertidumbre y la prueba, José aceptó la voluntad divina con humildad. “San José no solamente se convierte en el padre adoptivo de Jesús, es el patriarca de toda la Iglesia”, enfatizó Cisneros Toche ante los fieles reunidos.
El presbítero abordó el momento de crisis que vivió José al descubrir que María esperaba un hijo, lo que inicialmente lo llevó a considerar repudiarla en secreto. Sin embargo, al recibir la revelación de Dios en sueños, asumió con fe la misión de custodiar y proteger a su familia.
Asimismo, Cisneros Toche reflexionó sobre la importancia de la castidad, aclarando que esta no se limita a la abstinencia, sino que implica el respeto y la honra dentro del matrimonio. “La castidad es amar y respetar a la pareja, es vivir con dignidad el compromiso que Dios nos ha confiado”, sostuvo.
Finalmente, el sacerdote exhortó a los presentes a encomendarse a San José, especialmente los padres de familia, quienes pueden encontrar en él un ejemplo de responsabilidad y amor. En el marco del Día del Hombre, destacó la necesidad de rescatar valores como la prudencia, la justicia y la generosidad.
“El mundo necesita hombres como San José, justos, prudentes y santos. Que él nos guíe y nos proteja en nuestra misión como padres y creyentes”, concluyó.
La homilía dejó una profunda reflexión en los asistentes, quienes salieron con el compromiso de vivir su fe con mayor entrega y confianza en Dios.

