En el marco de la creciente preocupación nacional por la violencia en Jalisco y otras entidades, Mons. Carlos Garfias Merlos, Arzobispo de Morelia, se pronunció sobre la situación de violencia en Michoacán y los esfuerzos emprendidos por la Iglesia para la construcción de paz en la región.
El prelado lamentó que las acciones en favor de la paz sean frecuentemente ignoradas, a pesar de los esfuerzos de la Iglesia y otras organizaciones. «Ayer participé en el foro de psicología positiva de cultura de paz, donde expuse los siete ejes que hemos impulsado desde el Consejo Michoacano para la Construcción de la Paz y la Reconciliación», destacó Garfias Merlos.
Dentro de estas iniciativas, mencionó la operación de 32 centros de escucha en toda la provincia eclesiástica de Michoacán, la Casa del Artesano en Morelia y el apoyo a mujeres víctimas de violencia. Además, subrayó la realización de 1,200 talleres de capacitación y encuentros con miles de jóvenes para fomentar una cultura de paz.
Compromiso con la sociedad y colaboración interreligiosa
El arzobispo reafirmó el compromiso de la Iglesia con la construcción de paz mediante programas educativos y de atención a la niñez y adolescencia, como «Cantando a los Leones», «Sembradores de Paz» y el grupo S-GAM para mujeres víctimas de violencia. Además, destacó la labor del colectivo Michoacán Humanitario, que colaboró activamente durante la pandemia y sigue preparado para atender emergencias.
En el ámbito ambiental, mencionó la implementación de un programa de cuidado de la «casa común», enfocado en la protección del agua, manejo de residuos y prevención de contaminación. Además, resaltó la importancia de la unidad con otros credos, trabajando con evangélicos, protestantes y musulmanes a través del Consejo Interreligioso.
Acusaciones en su contra
Sobre las señalamientos del gobernador de Michoacán que lo vinculan a un presunto desvío de recursos durante el gobierno de Silvano Aureoles, el arzobispo afirmó no haber recibido notificación de denuncia penal alguna. «No nos queda claro si esto es un asunto meramente político. Mi función es colaborar y ayudar a las víctimas de la violencia», señaló.
Garfias Merlos concluyó reafirmando el papel de la Iglesia en la promoción de la paz y la justicia, invitando a la sociedad a sumar esfuerzos para enfrentar la violencia y sus efectos en la comunidad.

