Con la Serie Mundial empatada 1-1 tras dos juegos en Toronto, los Azulejos de Toronto y los Dodgers de Los Ángeles se preparan para una secuencia decisiva de tres partidos consecutivos en el Dodger Stadium. El Juego 3, programado para este lunes por la noche, enfrenta a dos abridores de alto perfil: Max Scherzer por los Azulejos y Tyler Glasnow por los Dodgers, en un duelo que podría inclinar el rumbo de la serie.
Toronto se impuso en el primer juego con una estrategia clara: desgastar al abridor rival y atacar el bullpen intermedio, una zona vulnerable en el esquema de los Dodgers. En el segundo encuentro, Los Ángeles respondió con una actuación dominante de Yoshinobu Yamamoto, quien limitó por completo a la ofensiva canadiense. Con la serie trasladada a California, la presión se intensifica y los planes tácticos enfrentan el desgaste acumulado.
Scherzer, de 41 años, regresa al montículo tras una actuación clave en la Serie de Campeonato ante Seattle, donde resistió 5.2 entradas con dos carreras permitidas. Aunque su rendimiento fue más funcional que dominante, el veterano se convirtió en símbolo de resistencia para Toronto. Su regreso al Dodger Stadium añade una capa emocional, luego de su breve paso por Los Ángeles en 2021, cuando no pudo lanzar en el Juego 6 ante Atlanta, episodio que los aficionados locales no han olvidado.
Por el lado de los Dodgers, la expectativa gira en torno a sus tres figuras ofensivas: Shohei Ohtani, Mookie Betts y Freddie Freeman. Aunque su presencia intimida, su producción ha sido limitada en esta postemporada. En la Serie Mundial, acumulan apenas cuatro hits en 21 turnos y dos carreras impulsadas. En toda la postemporada, su promedio combinado es de .239, lejos del impacto que se espera de tres Jugadores Más Valiosos. Ohtani ha sido contenido por lanzadores zurdos en momentos clave, y Toronto parece tener un plan específico para neutralizarlo.
La clave para los Azulejos será repetir la fórmula del Juego 1: presionar al abridor desde el primer turno, elevar su conteo de lanzamientos y obligar a los Dodgers a recurrir a su bullpen antes de lo previsto. Glasnow representa un reto, pero la ofensiva de Toronto ha demostrado capacidad para generar daño en entradas medias, como lo hizo con Blake Snell. Con Yamamoto fuera de rotación hasta un posible Juego 6, los relevistas de Los Ángeles enfrentarán una carga crítica en los próximos tres días.
La serie entra en una fase de alta exigencia, donde cada decisión estratégica y cada turno al bate pueden definir el desenlace. El Juego 3 será más que un punto intermedio: será una prueba de profundidad, resistencia y ejecución bajo presión. Los Azulejos buscan golpear primero en territorio hostil. Los Dodgers intentan recuperar el control con sus estrellas. La Serie Mundial 2025 está oficialmente en juego.

