El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, afirmó que la detención del alcalde de Tequila, Jalisco, Diego Rivera Navarro, por presuntos delitos de extorsión, evidencia fallas en los gobiernos emanados de Morena y contradice las promesas de combate a la corrupción con las que dicho partido llegó al poder. El dirigente sostuvo que el caso no debe considerarse un hecho aislado, sino un indicador de un problema estructural que, según dijo, afecta a diversas administraciones municipales.
Romero señaló que la captura del alcalde, realizada por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, muestra que no se cumplió el compromiso de erradicar prácticas ilícitas en el servicio público. Agregó que la investigación federal incluye señalamientos sobre la presunta presencia de integrantes de una organización criminal en la nómina municipal, lo que, afirmó, agrava la situación.
El dirigente panista comparó este caso con otros episodios registrados en distintas entidades y sostuvo que la presencia de estructuras delictivas en gobiernos locales representa un riesgo para la seguridad y la integridad de los procesos públicos. Aseguró que el PAN busca presentarse como alternativa política y no como una oposición centrada únicamente en la crítica.
Romero afirmó que la ciudadanía requiere instituciones que garanticen seguridad y confianza, y advirtió que la continuidad de prácticas que generan impunidad afecta la vida pública. Señaló que el país necesita condiciones que permitan a las familias vivir sin temor y elegir a sus autoridades sin presiones externas.
El dirigente concluyó que Acción Nacional mantendrá una postura firme en temas de seguridad y combate a la corrupción, y reiteró que la participación del crimen organizado en estructuras gubernamentales debe ser atendida como un asunto prioritario para preservar la integridad de los procesos democráticos.

