En el marco de su homilía dominical, el presbítero Julio César Fajardo Aguilar, responsable de la Pastoral de la Salud en la Arquidiócesis de Morelia, exhortó a los fieles a asumir la vida como un camino transitorio, a mantenerse espiritualmente vigilantes y a rendir cuentas con claridad sobre los bienes recibidos.
Durante su mensaje, pronunciado en la rectoría del Templo de la Columna, el sacerdote retomó el lema del Jubileo 2025 convocado por el Papa Francisco —“Peregrinos de esperanza”— para reflexionar sobre el sentido del caminar humano y la preparación espiritual ante la llegada del Señor.
“Nosotros debemos reconocernos en esta vida como auténticos peregrinos. Vamos de paso y un paso muy fugaz. Ya las estrellas que los fugaces somos nosotros y no ellas”, expresó.
El presbítero compartió experiencias personales vividas en peregrinaciones y misiones pastorales, destacando las dificultades logísticas y emocionales que enfrentó, y cómo estas situaciones le permitieron profundizar en el valor de la preparación espiritual.
“Cuando vamos preparados, inclusive ante las peripecias en el camino, es posible hacer el camino. Porque estamos preparados con todo lo que estuvo en nuestras manos”, relató.
Uno de los ejes centrales de la homilía fue la necesidad de llevar un “equipaje ligero”, tanto físico como espiritual. Fajardo Aguilar advirtió sobre los efectos de cargar rencores, resentimientos y problemas ajenos, comparándolos con un peso que dificulta el avance hacia la meta.
“No podemos peregrinar a la casa del Padre con un equipaje pesado. Andar cargando odios, rencores, historias no sanadas… eso hace pesado el camino”, señaló.
El sacerdote también abordó el tema de la vigilancia espiritual, haciendo referencia a pasajes bíblicos y a la figura del león de la tribu de Judá, símbolo de Cristo en la tradición cristiana.
“El Señor nos pide que estemos despiertos. Quedarnos dormidos cuando debemos estar despiertos es un signo de vulnerabilidad”, afirmó.
En otro momento de la homilía, el presbítero reflexionó sobre la rendición de cuentas ante Dios, subrayando que todo lo recibido en la vida —tiempo, personas, oportunidades— es prestado y será evaluado.
“Si al final lo tienes que entregar, no es tuyo. Al que mucho se le da, mucho se le exigirá”, dijo.
Fajardo Aguilar también hizo un llamado al trato justo entre las personas, destacando que la forma auténtica de esperar al Señor es mediante el respeto y la bondad hacia los demás.
“La forma como yo peregrino en este camino hermoso es que si me voy a topar contigo un rato, es signo que te trate bien”, expresó.
La homilía concluyó con una invitación a vivir con conciencia del paso fugaz por la vida, a valorar lo esencial y a construir huellas de amor que trasciendan.
“Vamos de camino, peregrinos de esperanza, que construyamos algo que dure para siempre”, finalizó.
El mensaje fue recibido por la comunidad como parte de las actividades pastorales que la Arquidiócesis de Morelia realiza en el contexto del Jubileo y de los esfuerzos por fortalecer la espiritualidad en medio de los desafíos sociales y personales.

