El Coors Field volvió a ser territorio familiar para Mickey Moniak. Entre luces y sombras defensivas, el guardabosque de los Rockies firmó una tarde decisiva con dos jonrones solitarios que guiaron a Colorado a una victoria de 4-1 sobre los Filis, resultado que evitó la barrida en la primera serie como local de la campaña.
Moniak, elegido número uno del Draft de 2016, recordó con su actuación la versión explosiva que mostró en 2025, cuando dominó los números ofensivos en casa. Su primer cuadrangular llegó en el inning inicial y, junto al batazo de dos carreras del novato TJ Rumfield, dio a los Rockies una ventaja temprana de 3-0 ante Taijuan Walker. Sin embargo, la tarde también dejó un déjà vu incómodo: por segunda vez en la serie, el sol le jugó una mala pasada. En el quinto episodio perdió de vista un elevado de Trea Turner que terminó en doblete y puso en riesgo la apertura de Tomoyuki Sugano.
El daño no pasó a mayores. Kyle Schwarber conectó un batazo profundo que parecía destinado a cambiar el rumbo del juego, pero Jake McCarthy lo atrapó frente al muro para preservar la ventaja. Sugano, en su debut con Colorado, completó seis entradas de una carrera —un jonrón de Adolis García— y cinco ponches, mostrando control y temple en momentos de presión.
Moniak volvió a escena en la parte baja del quinto. Con dos outs, conectó su segundo cuadrangular del día, nuevamente ante Walker, para ampliar la ventaja y encender al público. Fue su primer juego de múltiples jonrones desde septiembre pasado.
La combinación de poder oportuno, defensa en momentos clave y una apertura sólida permitió a los Rockies cerrar la serie con un triunfo que reafirma el impacto de Moniak en su regreso a casa. Coors Field volvió a tratarlo bien, incluso en una tarde en la que el sol intentó lo contrario.

