La presión de octubre no intimida a los Dodgers. En el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, disputado en el Dodger Stadium, el equipo angelino volvió a demostrar por qué es considerado uno de los colosos de la postemporada. Con una victoria por 3-1 sobre los Cerveceros, Los Ángeles tomó ventaja de 3-0 en la serie y quedó a una sola victoria de regresar a la Serie Mundial.
Tommy Edman, segunda base de los Dodgers, lo resumió con claridad: “Sabemos lo que se necesita para ganar los grandes partidos”. Su afirmación se respaldó en el terreno, donde la experiencia colectiva del equipo se impuso ante el ímpetu del novato Jacob Misiorowski, quien mantuvo el duelo cerrado durante cinco entradas, ponchando a nueve bateadores y retirando a 15 de sus primeros 16 enfrentamientos. Pero los Dodgers no cedieron. En la sexta entrada, descifraron al joven lanzador con un sencillo, un boleto y otro sencillo remolcador de Edman que rompió el empate. Un error del relevista Abner Uribe permitió una segunda anotación en la misma entrada.
La ofensiva de los Cerveceros se mostró limitada. Aunque lograron una carrera temprana contra el abridor Tyler Glasnow en el segundo episodio, no pudieron generar más daño. Los Dodgers han contenido a Milwaukee a una sola carrera en cada uno de los tres juegos disputados, consolidando su dominio en la serie.
Shohei Ohtani y Mookie Betts marcaron el ritmo desde el inicio. Ohtani conectó un triple y Betts lo remolcó con un doble, lo que obligó al mánager Pat Murphy a sustituir al abridor Aaron Ashby por Misiorowski. La estrategia funcionó momentáneamente, pero no fue suficiente para frenar la ofensiva angelina.
Roki Sasaki se encargó de cerrar el juego y asegurar la victoria, mientras los Cerveceros enfrentan ahora un escenario crítico. En la historia de las Grandes Ligas, los equipos que han tomado ventaja de 3-0 en una serie al mejor de siete han ganado 40 de 41 veces, incluyendo 31 barridas. Milwaukee, que llegó como el equipo con mejor récord de temporada regular, necesita una hazaña histórica para revertir la serie.
El Juego 4 se disputará el viernes, con el colombiano José Quintana como probable abridor por los Cerveceros, frente a Ohtani. El equipo de Milwaukee reconoce la dificultad del reto, especialmente si Jackson Chourio, su primer bateador, no se recupera del calambre en el muslo derecho que lo obligó a salir del tercer juego.
El mánager Murphy, quien antes del partido bromeaba con los medios, admitió que su aparente calma era solo fachada. “Estoy nervioso a morir”, confesó. Ahora, con tres derrotas consecutivas, su equipo tiene poco que perder y todo por demostrar. “Ya se ha hecho antes, ¿verdad?”, dijo Bauers. “¿Entonces por qué no nosotros?”
La respuesta está en manos de los Dodgers, que no piensan en la Serie Mundial, sino en ganar cada juego como si fuera el último. Esa mentalidad los tiene a un paso de defender su corona.

