La pretemporada de Sultanes Femenil encontró su momento más simbólico en el Walmart Park, donde la Copa Intercontinental ATRO reunió a dos hermanas frente a frente en un duelo que trascendió el marcador. Eimy y Yeimy Molina, gemelas originarias de Mina, Nuevo León, coincidieron por primera vez en un diamante defendiendo colores distintos, pero unidas por la misma raíz y la misma pasión por el softbol.
Eimy, receptora de Sultanes Femenil, vivió una jornada que quedará marcada en su carrera. Del otro lado, Yeimy, lanzadora de la Selección Mexicana de Softbol, asumió el reto con el orgullo de representar al país en un escenario de alto nivel. El encuentro, cerrado y tenso desde el primer lanzamiento, terminó con victoria para Sultanes por 1-0, en un juego donde la familia Molina siguió cada jugada con el corazón dividido.
Al finalizar el duelo, Eimy reconoció la carga emocional del momento y la admiración que siente por su hermana. Yeimy, por su parte, recordó que el softbol ha sido una tradición familiar desde la infancia y expresó el orgullo de ver a Eimy consolidarse en el equipo regiomontano. Ambas coincidieron en que la rivalidad pertenece únicamente al terreno de juego y que el vínculo que las une permanece intacto.
La noche dejó una imagen que superó cualquier estadística: dos hermanas enfrentándose en un escenario profesional, representando caminos distintos que nacieron del mismo origen.
Días después, Sultanes Femenil trasladó su presencia fuera del diamante como parte del programa Sultanes Contigo. El 16 de enero, jugadoras del equipo visitaron el Centro de Reinserción Social Femenil para promover la convivencia y el deporte como herramienta de integración. Eimy Molina, Yarianna López, Yanina Treviño y Morgan Howe participaron en actividades con internas del penal, incluyendo un partido de softbol que se desarrolló en un ambiente de respeto y colaboración.
La iniciativa reafirmó el compromiso del club con acciones que fortalezcan el tejido social y utilicen el deporte como un espacio de encuentro. En una misma semana, Sultanes Femenil dejó dos postales distintas pero conectadas por el mismo mensaje: el softbol puede unir historias, abrir caminos y construir comunidad dentro y fuera del campo.

