Los Juegos Olímpicos de Invierno comienzan oficialmente este 6 de febrero en Milán y Cortina d’Ampezzo, una edición que, aunque tradicionalmente recibe menor atención mediática que los Juegos de Verano, llega rodeada de controversias sociales, políticas y medioambientales.
El cambio climático y la viabilidad de los Juegos de Invierno
Uno de los debates más relevantes en la agenda olímpica es la posible modificación del calendario. Diversos organismos y especialistas han planteado adelantar los Juegos a enero o inicios de febrero, en lugar de las fechas habituales de febrero y marzo, como una respuesta directa al impacto del cambio climático.
Marzo, mes en el que se celebran los Juegos Paralímpicos de Invierno, comienza a ser demasiado tardío para garantizar condiciones seguras; el aumento de las temperaturas y la intensidad del sol afectan la calidad y estabilidad de la nieve, poniendo en riesgo tanto a atletas como a organizadores.
La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, ha reconocido que el cambio climático representa uno de los mayores desafíos para la viabilidad futura de los Juegos de Invierno, ya que no solo complica la organización de competencias de alto nivel, sino que también reduce el número de posibles países anfitriones.
Aunque el COI ha intentado trasladar algunas disciplinas a espacios cerrados con condiciones climáticas controladas, la incertidumbre sobre la viabilidad a largo plazo de estas soluciones sigue latente.
Presencia del ICE en Milán genera tensión
Otro de los temas que ha generado polémica es la presencia en Milán de agentes del Homeland Security Investigations (HSI), una división del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE).
Las autoridades italianas han aclarado que estos agentes no pertenecen a las unidades que operan dentro de Estados Unidos ni participarán en acciones policiales. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, aseguró que su función se limita a tareas vinculadas con misiones diplomáticas estadounidenses y apoyo en materia de seguridad.
Sin embargo, la indignación por su presencia persiste. El recuerdo de episodios recientes de violencia policial en Estados Unidos, como los ocurridos en Minneapolis, ha detonado manifestaciones e inconformidad social, incluso desde el ámbito político local. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, declaró públicamente que los agentes “no son bienvenidos”, subrayando que, aunque no se trate de las mismas unidades, la ciudad no quiere su presencia.
A pesar de la controversia, la colaboración del Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. en grandes eventos internacionales es una práctica habitual, en coordinación con los países anfitriones.
Igualdad de género: la deuda pendiente en la combinada nórdica
El tercer gran tema que ha marcado esta edición es la desigualdad de género, particularmente en la disciplina de combinada nórdica, que continúa sin contar con una competencia femenil bajo el argumento de la falta de suficientes competidoras.
La esquiadora estadounidense Annika Malacinski visibilizó esta exclusión a través de un video en TikTok, donde criticó al COI por no incluir una versión femenina del deporte. En su testimonio, Malacinski señala que, mientras su hermano, quien practica la misma disciplina, tiene la posibilidad de competir en los Juegos, ella y otras atletas quedan completamente fuera, calificando la situación como triste y frustrante.
El Comité Olímpico Internacional ha reconocido los desafíos que enfrenta la combinada nórdica, tanto en la rama varonil como femenil, incluyendo baja audiencia y limitada competitividad entre naciones. Tras esta edición, la disciplina será sometida a una evaluación exhaustiva, en la que se definirá su futuro dentro del programa olímpico. Esta revisión abre la posibilidad de que, en lugar de incorporarse la rama femenil, la disciplina podría desaparecer por completo del calendario olímpico.
Más allá de las controversias, la atención también estará puesta en la delegación mexicana, que contará con representación en distintas disciplinas. Destaca Donovan Carrillo en patinaje artístico, así como Allan Corona y Regina Martínez en esquí cross country o de fondo. En esquí alpino participarán Sarah Schleper, junto con su hijo Lasse Gaxiola.
Las competencias con participación mexicana comenzarán el 10 de febrero en patinaje artístico y el 12 de febrero en ambas modalidades de esquí. Se espera que los atletas obtengan resultados positivos en una edición que, sin duda, estará marcada tanto por el alto nivel deportivo como por el debate global que la rodea.

