Javier Rodríguez Labastida advierte sobre crisis comunicacional y retos de la Iglesia en México

by Enlace Noticias

Javier Rodríguez Labastida, director de Comunicaciones Estratégicas de la Arquidiócesis Primada de México y director general del semanario Desde la Fe, señaló que la Iglesia enfrenta una crisis comunicacional en un contexto social progresista y con una disminución en el número de fieles.

En entrevista, Rodríguez Labastida explicó que la respuesta no debe centrarse en cifras, sino en el trabajo personal y pastoral de cada miembro de la Iglesia. Retomó las enseñanzas de Benedicto XVI y del Papa Francisco sobre la necesidad de una conversión personal y pastoral, entendida como un proceso de atracción hacia la comunidad mediante el testimonio y la cercanía.

El comunicador subrayó que los jóvenes representan un desafío particular, pues reciben información vinculada a temas como aborto y eutanasia, lo que los aleja de la vida en Cristo. Ante ello, planteó que la evangelización debe partir de la escucha, el acompañamiento y el acercamiento en su propio lenguaje, antes de conducirlos hacia una vida sacramental.

Respecto a la relación entre política y religión, Rodríguez Labastida se refirió a la iniciativa legislativa que buscaba limitar las expresiones críticas de sacerdotes desde los púlpitos o conferencias. Señaló que la propuesta no prosperó y consideró que existen intentos de silenciar a la Iglesia, recordando que algunos sacerdotes han sido asesinados o amenazados en distintas comunidades.

En este sentido, destacó que la mejor respuesta es fortalecer la familia y las comunidades, pues muchas personas que hoy forman parte del crimen organizado provienen de entornos familiares desatendidos. Añadió que los obispos han insistido en la importancia de proteger la vida comunitaria como estrategia de largo plazo.

Finalmente, Rodríguez Labastida indicó que en 2026 se cumplirán diez años de la cristiana, lo que será ocasión para rendir homenaje a quienes han perdido la vida por anunciar su fe. Subrayó que la Iglesia debe mantenerse en salida, cercana a los jóvenes y atenta a las voces que surgen desde las nuevas generaciones.

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