La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) dio inicio al II Curso impartido por la Penitenciaría Apostólica en su sede de Casa Lago, con el objetivo de profundizar en el sentido espiritual y pastoral del Sacramento de la Reconciliación. El encuentro, enmarcado en el Año Santo Jubilar, busca fortalecer la formación de los ministros ordenados en torno a la práctica penitencial como medio de sanación, crecimiento y transformación en la vida cristiana.
La jornada inaugural fue presidida por Mons. Ramón Castro Castro, presidente de la CEM, y Mons. Héctor M. Pérez Villarreal, secretario general, quienes presentaron el programa general del curso y los primeros temas de reflexión. Entre ellos se abordaron el funcionamiento de la Penitenciaría Apostólica y su “modus agendi”, así como la transición conceptual “del deber de confesarse a la gracia de la confesión”.
El curso se plantea como un espacio de diálogo y formación para sacerdotes, orientado a revisar los fundamentos teológicos y pastorales del sacramento, en un contexto que exige respuestas renovadas ante los desafíos espirituales y sociales que enfrentan las comunidades. La iniciativa busca reforzar el papel del ministerio sacerdotal en el acompañamiento de los fieles, especialmente en el ejercicio de la misericordia y la reconciliación.
La jornada concluyó con una celebración eucarística presidida por Mons. Castro Castro, en la que se encomendó a Dios el fruto espiritual del curso y el servicio de los sacerdotes participantes. El Episcopado Mexicano reiteró su compromiso de impulsar una Iglesia que promueva la reconciliación como signo de comunión, en sintonía con el llamado del Papa a vivir el Jubileo como tiempo de esperanza y renovación.
El curso continuará en los próximos días con sesiones temáticas y momentos litúrgicos, en los que se espera consolidar una visión pastoral más cercana a las realidades de los fieles, fortaleciendo el vínculo entre doctrina, práctica sacramental y misión eclesial

