Los Gigantes necesitaban una señal en casa, y Rafael Devers la entregó con contundencia. En un Oracle Park que había visto apenas dos jonrones locales en los primeros 10 juegos del año —ambos suyos—, el dominicano volvió a cargar con la ofensiva y marcó el rumbo de una victoria 5-0 sobre los Filis que aseguró la serie y dio a San Francisco su primer par de triunfos consecutivos como local en 2026.
El duelo comenzó como un pulso cerrado entre Tyler Mahle y Aaron Nola, dos veteranos derechos que intercambiaron ceros durante cinco entradas. El margen era mínimo y cualquier error podía abrir la puerta. El primero en aprovecharlo fue Willy Adames, quien en la sexta entrada conectó un elevado corto al derecho y lo convirtió en su quinto doble de la serie, una marca que no alcanzaba un Gigante desde Buster Posey en 2013. Luis Arráez negoció boleto y, tras un ponche cantado a Matt Chapman luego de un desafío exitoso del sistema ABS, el escenario quedó listo para Devers.
El dominicano no esperó. Atacó la primera recta que vio de Nola y la envió a 411 pies por el bosque central, un cuadrangular de tres carreras que rompió el empate y cambió por completo el ritmo del juego. Fue su segundo jonrón del año y el tercero de los Gigantes en casa, todos salidos de su bate.
San Francisco amplió la ventaja en la octava, nuevamente con Adames como detonante. El venezolano José Alvarado cometió un error al intentar fildear un toque de sacrificio de Arráez, lo que permitió que Adames anotara desde la inicial. Arráez avanzó a segunda y Devers volvió a responder con un sencillo productor por el centro del campo para el 5-0 definitivo.
Mahle firmó una salida sólida y el bullpen sostuvo la blanqueada, completando una actuación que llega en un momento clave para un equipo que ahora emprende una gira de 11 días por Baltimore, Cincinnati y Washington.
Los Gigantes aún buscan estabilidad, pero en una tarde donde el margen era estrecho, Devers volvió a ser la diferencia. Su poder, su oportunidad y su presencia en el corazón del orden devolvieron a San Francisco una serie que necesitaba ganar antes de salir a la carretera.

