Cowboys ante un draft decisivo: entre subir, bajar o resistir en las posiciones 12 y 20

by Enlace Noticias

La antesala del Draft 2026 coloca a los Dallas Cowboys en un punto de inflexión. A diferencia del año pasado, cuando la directiva avanzó con cautela en la agencia libre, hoy el panorama ofrece más rutas posibles y un margen de maniobra ampliado por los movimientos recientes. Sin embargo, no todas las operaciones se concretaron y eso abre la puerta a decisiones inesperadas cuando inicie la primera ronda.

Dallas llega con las selecciones 12 y 20, producto del intercambio de Micah Parsons con los Green Bay Packers, y con la posibilidad real de quedarse quieto y obtener dos talentos proyectados entre los mejores 15 del tablero. Pero la recuperación de una tercera ronda tras enviar a Osa Odighizuwa a los 49ers y la necesidad de reforzar posiciones críticas —especialmente linebacker y ala defensiva— reactivan la pregunta central: ¿subir, bajar o mantenerse?

Jerry Jones no dejó espacio para la especulación al reconocer que todas las alternativas están abiertas. “He reflexionado mucho sobre cómo subir y bajar en el draft… Consideraremos mejorar o analizar qué nos da una mejor oportunidad de conseguir otro jugador”, afirmó durante las reuniones de la liga. Para Jones, el capital acumulado convierte cualquier escenario en una posibilidad tangible: “Nada, ni la habilidad ni el conocimiento, pueden superar tener mucho capital en el draft”.

Stephen Jones coincide plenamente. Para él, el valor de las selecciones crece conforme se acerca el evento y los equipos afinan evaluaciones. “Las selecciones se convierten en un bien preciado”, señaló, reforzando la idea de que Dallas está dispuesto a negociar si el tablero lo exige.

La directiva no oculta sus prioridades. El linebacker es una necesidad evidente y está “en el radar” desde abril. Nombres como Sonny Styles, Jacob Rodriguez, Arvell Reese o CJ Allen encabezan las proyecciones internas. La expectativa es clara: salvo un movimiento extraordinario, los Cowboys saldrán del primer día con uno de los mejores apoyadores del país.

Eso no significa que Dallas esté dispuesto a pagar el precio para entrar al top 5, pero sí que reaccionará si su objetivo comienza a alejarse. El equipo está preparado para moverse antes de que el valor se pierda. Y ese es solo uno de los múltiples escenarios que se analizan en un draft que podría redefinir el rumbo de la franquicia.

La crónica de este proceso anticipa un momento decisivo: un equipo con capital suficiente para moldear su futuro inmediato y una directiva que, por primera vez en años, reconoce abiertamente que todo está sobre la mesa. El 2026 no será un draft más para Dallas; será un punto de quiebre.

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