Los Charros de Jalisco cerraron la Serie Final con un triunfo 8-6 sobre los Tomateros de Culiacán y consumaron la barrida en cuatro juegos para proclamarse campeones de la Liga Mexicana del Pacífico por segunda temporada consecutiva. En un duelo cargado de ofensiva y cambios de rumbo, la novena jalisciense sostuvo el golpe en los momentos críticos y firmó una defensa del título que dominó de principio a fin.
El ataque local se encendió temprano. En el segundo capítulo, Charros armó un rally de cinco carreras que marcó el ritmo inicial del encuentro. Alejandro Osuna impulsó dos con un sencillo al jardín derecho y, de inmediato, Julián Ornelas amplió la ventaja con un cuadrangular de dos anotaciones que colocó la pizarra 5-0 y encendió al Estadio Panamericano.
Tomateros respondió con fuerza en el tercer episodio y dio la vuelta al marcador con un rally de seis carreras. Allen Córdoba limpió las bases con un doblete que remolcó tres y Orlando Martínez siguió con un jonrón de tres carreras que silenció momentáneamente a la afición jalisciense y puso el juego 6-5 a favor de Culiacán.
La reacción definitiva llegó en la sexta entrada. Con las bases llenas, Ornelas recibió un pelotazo que empujó la carrera del empate. Después, un rodado de Mateo Gil hacia la inicial permitió que Osuna cruzara el plato para devolver la ventaja a Charros, que ya no volvió a soltar el control del encuentro.
El cierre fue de tensión, pero el bullpen jalisciense contuvo los intentos de Culiacán y selló la victoria que aseguró el bicampeonato. Con este resultado, Charros y Tomateros representarán a México como los equipos Rojo y Verde en la Serie del Caribe 2026, que iniciará el 1 de febrero en el Estadio Panamericano, casa del conjunto tapatío.
La noche quedó marcada por el poder ofensivo, la resiliencia y la contundencia de unos Charros que, una vez más, dominaron el invierno y levantaron el trofeo de la LMP ante su afición.

