El equipo Cadillac vivió su primera carrera oficial en Fórmula 1 con una mezcla de contratiempos, aprendizaje y un objetivo cumplido: llevar uno de sus autos a la bandera a cuadros. En el Gran Premio de Australia, Valtteri Bottas abandonó por un problema mecánico, mientras que Sergio Pérez completó la prueba en la posición 16, tres vueltas detrás del líder, pero firmando el primer resultado en la historia de la escudería estadounidense.
La carrera de Bottas terminó a mitad del recorrido, cuando su monoplaza se detuvo en el césped por una falla en el sistema de combustible. El incidente provocó la segunda fase de Virtual Safety Car, alterando estrategias y obligando a varios pilotos a entrar en boxes. Pese al abandono, el finlandés destacó el valor del fin de semana para un equipo que apenas inicia su trayectoria en la categoría.
Pérez, por su parte, sostuvo un ritmo constante y protagonizó un breve duelo con Liam Lawson antes de asegurar la llegada a meta. Aunque terminó rezagado, el mexicano subrayó la importancia de completar la primera carrera del equipo y la necesidad de mejorar el rendimiento para competir con mayor intensidad en las próximas fechas.
Desde el muro, el director del equipo, Graeme Lowdon, calificó el debut como un paso significativo. Reconoció el golpe que representó la falla en el auto de Bottas, pero celebró que Cadillac lograra terminar su primera carrera en la máxima categoría. Agradeció al personal distribuido entre Indianápolis, Charlotte, Silverstone y Alemania, destacando el trabajo conjunto que permitió poner en pista un proyecto que avanza desde cero.
Dan Towriss, director ejecutivo del equipo, coincidió en que el resultado marca un punto de partida sólido. Señaló que el progreso será constante y que el grupo mantiene hambre de crecimiento incluso en esta etapa inicial.

