La presidenta municipal de Quiroga, Alma Mireya, enfrenta el cierre de la presidencia y de los accesos carreteros debido a un conflicto derivado del autogobierno reconocido por el cabildo de la administración pasada y promovido por el Comité del Calvario, encabezado por Diego. La alcaldesa afirmó que la decisión no fue tomada durante su gestión y que hoy genera una división interna que mantiene paralizado al municipio.
Según la presidenta, alrededor de 6 290 habitantes fueron incorporados al esquema de autogobierno sin consulta previa. Explicó que para integrarse a esta estructura se exige aprender el dialecto y adoptar usos y costumbres de la comunidad indígena, requisitos que —según su estimación— rechaza entre 85% y 90% de las personas incluidas en el bloque. Este desacuerdo detonó la inconformidad que hoy mantiene bloqueadas las instalaciones municipales.
Mireya señaló que los manifestantes exigen no pertenecer al autogobierno y piden la revocación del procedimiento mediante una consulta abierta a la población. Sostuvo que la ciudadanía reclama el derecho a decidir y a expresar su postura sin imposiciones. Mientras tanto, los grupos inconformes condicionan el retiro de los bloqueos a la presencia de autoridades estatales que definan una ruta de solución.
La presidenta informó que ha sostenido diálogos con habitantes y con representantes del Calvario. Afirmó que, pese a que el municipio transfirió 23% de su presupuesto a la zona en conflicto, el Comité del Calvario no ha aportado recursos para servicios como recolección de basura, energía eléctrica o agua potable, los cuales —dijo— siguen siendo cubiertos por el ayuntamiento.
Mireya pidió calma a la población y reiteró su disposición a mantener los servicios municipales, aunque insistió en que el Comité del Calvario debe asumir la responsabilidad sobre las 6 290 personas que integran su territorio. También cuestionó el destino del presupuesto que, aseguró, ya no recibe el municipio y que tampoco llega completo a la comunidad.
La alcaldesa llamó a que se consulte a la ciudadanía sobre su permanencia o no en el autogobierno y sostuvo que el conflicto fue originado por decisiones previas que hoy afectan a toda la localidad. Confió en que, mediante diálogo y con la intervención del gobierno estatal, se alcance un acuerdo que garantice los derechos de la población y restablezca la operación del municipio.

