Ante la persistencia de la violencia en diversas regiones del estado, el arzobispo de Morelia, Carlos Garfías Merlos, propuso adoptar un modelo de diálogo inspirado en la experiencia de la Iglesia en Colombia, particularmente en ciudades como Cali y Buenaventura, donde se han desarrollado procesos de mediación con grupos armados y actores sociales para la transformación de contextos de conflicto.
Durante su mensaje dominical y en respuesta a medios de comunicación, Garfías Merlos explicó que la Arquidiócesis de Morelia mantiene una vinculación directa con el episcopado colombiano, con el objetivo de aprender de sus estrategias de construcción de paz. “Ellos tienen una experiencia ya de diálogo y de transformación de realidad en algunas diócesis como San Buenaventura, como Cali, en donde tienen ya un diálogo directo con los grupos delincuenciales”, señaló.
El prelado indicó que se están explorando formas concretas para implementar en México mecanismos similares de diálogo con grupos armados, autoridades y sociedad civil. “Estamos buscando cómo en México poder aprovechar la experiencia de Colombia para implementar formas concretas de diálogo con los grupos delincuenciales, con las autoridades y con todos aquellos que quieran aportar y colaborar para tener la paz”, afirmó.
Garfías Merlos subrayó que este enfoque requiere preparación y voluntad de colaboración entre todos los sectores. En ese sentido, anunció que se están organizando talleres de formación en temas como mediación, solución de conflictos y acompañamiento a víctimas, dirigidos a obispos, sacerdotes y laicos comprometidos con la paz. “Temas que pareciera que todo el mundo maneja, pero la verdad es que nos falta preparación y capacitación para poder implementar estos modos específicos”, reconoció.
El arzobispo también reiteró su disposición personal para encabezar estos esfuerzos si así lo solicitan sus pares en el episcopado mexicano. “Mientras me toque, sí. Y mientras los obispos de México me lo encomienden, con mucho gusto podría dar un paso adelante”, declaró.
La propuesta se enmarca en un contexto de creciente preocupación por los niveles de violencia en regiones como Tierra Caliente, Zitácuaro y Huetamo. Garfías Merlos ha insistido en la necesidad de conformar comités municipales de paz que integren a autoridades locales, líderes religiosos y representantes de la sociedad civil como espacios de coordinación y respuesta comunitaria.
La Arquidiócesis de Morelia mantiene su llamado a la construcción de una cultura de paz basada en el diálogo, la corresponsabilidad y el acompañamiento a las víctimas, y considera que la experiencia colombiana puede ofrecer herramientas útiles para enfrentar los desafíos actuales en Michoacán.

